J: ¡Shawty!
La cogí del brazo al ver su ignorancia y, al girar su rostro, vi dolor en su mirada. No pude evitar y lancé mi mirada a su brazo.
M: No me llames, Shawty.
Y, acto seguido, se metió en el ascensor dejándome la imagen de todas esas cicatrices en el brazo que me hacían querer matarme por haber sido tan estúpido.
____________________Capitulo 52___________________
- Narra Marie -
¡No, no y no! El destino se empeñaba en complicarme la vida, en hacerme difíciles las cosas y hacerme daño.
Tener a Justin delante de mí y sentir su mirada había sido la mejor y peor sensación del mundo.
Fui una tonta al pensar que él no iba a estar allí, fui una estúpida al creer que en la reunión solo estaría Scooter, y más tonta todavía al aceptar venir sabiendo que ninguna noticia me parecería buena siendo en el team de Justin.
Me encontraba bajando en el ascensor mientras mi cuerpo temblaba y mi mente me gritaba lo tonta que había sido y lo débil que me había sentido al escuchar como me llamaba.
Me miré rápidamente la mano, aterrada, recordando la cara que se le había quedado a Justin y comprobé como se había abierto una pequeña cicatriz y de ella salía un pequeño hilo de sangre.
Cuando el ascensor abrió sus puertas corrí lo más rápido que pude para salir del edificio lo antes posible y meterme en el primer taxi que viera libre.
[...]
Llegué a la mansión de Pattie y me abrió el servicio. Según me habían informado, la señora no estaba en casa ya que había ido a hacer unas compras.
Subí a la habitación que Pattie me había ofrecido y me puse el ipod. Mi corazón quería llorar una vez mas, quería coger esa maldita cuchilla y quería rasgarme la piel para que el corazón no doliera tanto, pero el cuerpo quería preparar la maleta, comprar un billete y regresar junto a mi familia.
Pero en canbio, me puse el ipod y comencé a cantar y bailar, a reír y a llorar. No sabía ni que hacía, simplemente intentaba tener mi mente ocupada para no tener la necesidad de hacerme mas daño.
Empecé a preparar la maleta, me duché, me peiné y luego decidí bajar a beber algo, pero para entonces la cabeza me daba vueltas. Sentía como si me hubieran dado algún tipo de droga, todo lo veía extraño y, de pronto, veía todo negro, luego todo me daba vueltas y así constantemente.
Bajé las escaleras como pude, ya que sentía que me caería en cualquier momento, pero cuando apenas quedaban tres escalones mi cuerpo no resistió más y la luz negra volvió a mi. Sentí como caía al suelo y me daba con un fuerte golpe en la pierna con uno de los escalones. A pesar de no poder ver nada y tampoco poder moverme, sentía que estaba mal, sentía dolor. Pude pensar en que me estaba muriendo, pero a los pocos segundos no sentí nada más.
- Narra Justin -
Mi mente no me dejaba descansar y, según los médicos, ella dormiría bastante tiempo, pero cuando cerraba los ojos la veía tirada en el suelo, con un corte en la pierna y los ojos perdidos. Esa imagen la tenía metida en la mente y no me abandonaba, no me daba un respiro. Necesitaba verla bien, necesitaba que abriese los ojos.
Recordaba las palabras del doctor. 'Ella ha sufrido un ataque por la presión, el estrés, la falta de nutrición y los cortes que se ha estado provocando' y siguió 'Se nota que esta niña lo ha pasado mal y ha sufrido. Está bastante enferma. Necesitará estar un día y tener un poco de apoyo psicológico para que no se vuelva a cortar, aparte de curar la herida de la pierna."
Y sí, nada más había que verla. Ahora que no llevaba sus pulseras podía ver la cantidad de veces que se había dañado las muñecas, así como su pérdida de peso y su palidez. Y yo no podía evitar sentirme culpable por ello.
[...]
Seguía plácidamente dormida minutos antes de empezar a mover sus largas pestañas. Ella abrió los ojos, inspeccionó la habitación y luego los volvió a cerrar. Dos minutos bastaron para que ella terminara de comprender que estaba en un hospital y que se había desmayado. Su mirada recorrió la habitación una vez más y se posó sobre mí, giró su mirada y volvió a dirigirla hacia mí. Al darse cuenta de que era yo, abrió mucho los ojos.
M: ¿Que haces aquí?- dijo bastante fuerte- Llama a Pattie, dile que venga. No quiero que estés aquí- tosió dificultosamente.
J: Hey, hey, relájate. No es bueno que te pongas nerviosa.
M: Me da igual. Llama a Pattie, por favor.
J: Comprendo que no quieras que esté aquí, pero Pattie se ha ido hace un rato porque tiene que viajar a Atlana por el tema del libro -ella frunció el ceño--
M: ¿Qué libro?
Ahí me di cuenta que en verdad ella no sabía nada de lo que había pasado este tiempo y me relajé al recordar la pésima cita que tuve con Alexa y que finalmente me sirvió para darme cuenta que amaba demasiado a Marie.
J: Ella ha escrito un libro sobre su vida. Creo que habla de ti.
M: ¿De mí?- dijo sorprendida. Yo asentí- ¿Que dice?
J: Léelo- dije sonriendo.
M: Déjame el móvil- dijo seca- Por favor.
Con cierta confusión y temor saqué el móvil de mi bolsillo y se lo entregué.
Ella abrió el móvil y sus ojos se ampliaron al ver la foto de fondo. Si, era ella junto a mi, los dos sonriendo y mirándonos fijamente. Era un foto muy tierna. Ella marcó un número de teléfono y se lo colocó en la oreja.
Solo escuché sus palabras: 'Yarey' 'Si, es el móvil de Justin, pero no imagines nada raro. Te lo contaré mañana' '¿Puedes cómprarme un billete de avión para mañana a primera hora?' 'Por favor, no tengo mi ordenador' 'Vale, gracias' 'Un beso, adiós, te quiero'.
Ella me pasó mi móvil con la mano temblorosa y yo rápidamente mensajeé a Yarey.
J: "Yarey, soy Justin. No compres ningún billete. Marie esta en el hospital porque se ha desmayado.Se ha estado cortando y no está bien. Por supuesto, no puede viajar. Cuando esté solo te llamo y te lo cuento todo. No te preocupes, estoy con ella".
M: Quítate esa foto- dijo ella sin más.
J: Me gusta esta foto.
M: Es una foto vieja, seguro que tienes muchas mejores.
J: No, y no la pienso cambiar. Si tu quieres apartarme de tu vida me parece bien pero yo no puedo hacerlo- ella rió irónica.
M: No hace falta que sigas interpretando un papel. Ya hace tiempo me di cuenta de todo.
J: No es momento de hablar sobre esto, pero no es como tu crees.
M: No, ni lo es ahora, ni lo será nunca. Lo que no se, es que haces aquí.
J: ¿Prefieres estar sola?
M: Tal vez me dolería menos- dijo sin pensar.
Mi mente no me dejaba descansar y, según los médicos, ella dormiría bastante tiempo, pero cuando cerraba los ojos la veía tirada en el suelo, con un corte en la pierna y los ojos perdidos. Esa imagen la tenía metida en la mente y no me abandonaba, no me daba un respiro. Necesitaba verla bien, necesitaba que abriese los ojos.
Recordaba las palabras del doctor. 'Ella ha sufrido un ataque por la presión, el estrés, la falta de nutrición y los cortes que se ha estado provocando' y siguió 'Se nota que esta niña lo ha pasado mal y ha sufrido. Está bastante enferma. Necesitará estar un día y tener un poco de apoyo psicológico para que no se vuelva a cortar, aparte de curar la herida de la pierna."
Y sí, nada más había que verla. Ahora que no llevaba sus pulseras podía ver la cantidad de veces que se había dañado las muñecas, así como su pérdida de peso y su palidez. Y yo no podía evitar sentirme culpable por ello.
[...]
Seguía plácidamente dormida minutos antes de empezar a mover sus largas pestañas. Ella abrió los ojos, inspeccionó la habitación y luego los volvió a cerrar. Dos minutos bastaron para que ella terminara de comprender que estaba en un hospital y que se había desmayado. Su mirada recorrió la habitación una vez más y se posó sobre mí, giró su mirada y volvió a dirigirla hacia mí. Al darse cuenta de que era yo, abrió mucho los ojos.
M: ¿Que haces aquí?- dijo bastante fuerte- Llama a Pattie, dile que venga. No quiero que estés aquí- tosió dificultosamente.
J: Hey, hey, relájate. No es bueno que te pongas nerviosa.
M: Me da igual. Llama a Pattie, por favor.
J: Comprendo que no quieras que esté aquí, pero Pattie se ha ido hace un rato porque tiene que viajar a Atlana por el tema del libro -ella frunció el ceño--
M: ¿Qué libro?
Ahí me di cuenta que en verdad ella no sabía nada de lo que había pasado este tiempo y me relajé al recordar la pésima cita que tuve con Alexa y que finalmente me sirvió para darme cuenta que amaba demasiado a Marie.
J: Ella ha escrito un libro sobre su vida. Creo que habla de ti.
M: ¿De mí?- dijo sorprendida. Yo asentí- ¿Que dice?
J: Léelo- dije sonriendo.
M: Déjame el móvil- dijo seca- Por favor.
Con cierta confusión y temor saqué el móvil de mi bolsillo y se lo entregué.
Ella abrió el móvil y sus ojos se ampliaron al ver la foto de fondo. Si, era ella junto a mi, los dos sonriendo y mirándonos fijamente. Era un foto muy tierna. Ella marcó un número de teléfono y se lo colocó en la oreja.
Solo escuché sus palabras: 'Yarey' 'Si, es el móvil de Justin, pero no imagines nada raro. Te lo contaré mañana' '¿Puedes cómprarme un billete de avión para mañana a primera hora?' 'Por favor, no tengo mi ordenador' 'Vale, gracias' 'Un beso, adiós, te quiero'.
Ella me pasó mi móvil con la mano temblorosa y yo rápidamente mensajeé a Yarey.
J: "Yarey, soy Justin. No compres ningún billete. Marie esta en el hospital porque se ha desmayado.Se ha estado cortando y no está bien. Por supuesto, no puede viajar. Cuando esté solo te llamo y te lo cuento todo. No te preocupes, estoy con ella".
M: Quítate esa foto- dijo ella sin más.
J: Me gusta esta foto.
M: Es una foto vieja, seguro que tienes muchas mejores.
J: No, y no la pienso cambiar. Si tu quieres apartarme de tu vida me parece bien pero yo no puedo hacerlo- ella rió irónica.
M: No hace falta que sigas interpretando un papel. Ya hace tiempo me di cuenta de todo.
J: No es momento de hablar sobre esto, pero no es como tu crees.
M: No, ni lo es ahora, ni lo será nunca. Lo que no se, es que haces aquí.
J: ¿Prefieres estar sola?
M: Tal vez me dolería menos- dijo sin pensar.
- Narra Marie-
Me acababa de dar cuenta que tenía puntos en la pierna y que no había sido un simple desmayo. Y encima Justin no paraba de mirarme, queriendo decir algo.
M: ¿Quieres algo?
J: ¿Por?
M: No paras de abrir la boca como si fueras a decir algo.
J: Quiero que sepas que mañana no te vas a ir, ni pasado, ni el otro.
M: ¿Por que lo digas tu?
J: Lo dice el médico. ¿No te das cuenta? Prefieres alejarte de mi a cuidar un poco tu salud.
M: Me duele admitirlo, pero estando junto a ti me siento peor.
J: Me da igual si me odias o si te doy asco, pero tienes puntos en la pierna, cicatrices en las manos y te has desmayado. No voy a dejar que vueles así.
M: Solo quiero estar con mi familia.
J: Les pagaré el vuelo si eso es lo que qui...
M: ¡No!- lo interrumpí- No quiero que pagues nada, ni que hagas mas nada por mi. Muchas gracias por todo, pero ya estoy bien y te puedes ir.
J: Ya te lo he dicho, no me voy a ir.
M: ¡Joder! ¿Por qué te empeñas en joderme, eh?
J: Lo último que quiero es joderte.
[...]
Habían pasado 24 horas y Justin apenas se había movido de ahí. Empezaba a caer en sus encantos aunque intentase negarlo.
M: Justin. Vete a casa y descansa.
J: ¡No! Tengo una noticia. Luego te harán unas pruebas y si todo sale bien te dejaran salir de aquí- abrí los ojos como platos al escuchar esa maravillosa noticia.
M: ¿En serio?
J: ¡Si! Pero tienes que venir conmigo o si quieres yo voy a casa Pattie. Me han pedido que no te deje sola. Además, necesitas ayuda.
M: No se que decir.
J: Tengo otra noticia- dijo ilusionado- Mañana vienen tus padre y Callie y nos iremos todos a Brazil unos días para que descanses- iba a decir algo pero me interrumpió- Y no lo he pagado yo.
M: ¡Dios! ¡Mi padre te va a matar Justin! Ellos no saben que me cortaba ni que apenas he comido. Mi padre te tiene rencor y rabia.
J: Me da igual, él va a saber perdonarme igual que lo harás tu- reí.
M: Para que eso pase tienen que cambiar mucho las cosas. Ahora solo actúo así porque estoy agradecida.
J: Por algo se empieza. Y creo que lo mejor es no contarle a tu padre lo de los cortes..
M: Si, será lo mejor- dije suspirando- Y respecto a salir del hospital... Prefiero pasar aquí la noche y mañana irme. Tu vete a dormir a casa.
J: No, y no voy a cambiar de opinión- dijo cruzándose de brazos para poner punto y final a mi petición.
Me acababa de dar cuenta que tenía puntos en la pierna y que no había sido un simple desmayo. Y encima Justin no paraba de mirarme, queriendo decir algo.
M: ¿Quieres algo?
J: ¿Por?
M: No paras de abrir la boca como si fueras a decir algo.
J: Quiero que sepas que mañana no te vas a ir, ni pasado, ni el otro.
M: ¿Por que lo digas tu?
J: Lo dice el médico. ¿No te das cuenta? Prefieres alejarte de mi a cuidar un poco tu salud.
M: Me duele admitirlo, pero estando junto a ti me siento peor.
J: Me da igual si me odias o si te doy asco, pero tienes puntos en la pierna, cicatrices en las manos y te has desmayado. No voy a dejar que vueles así.
M: Solo quiero estar con mi familia.
J: Les pagaré el vuelo si eso es lo que qui...
M: ¡No!- lo interrumpí- No quiero que pagues nada, ni que hagas mas nada por mi. Muchas gracias por todo, pero ya estoy bien y te puedes ir.
J: Ya te lo he dicho, no me voy a ir.
M: ¡Joder! ¿Por qué te empeñas en joderme, eh?
J: Lo último que quiero es joderte.
[...]
Habían pasado 24 horas y Justin apenas se había movido de ahí. Empezaba a caer en sus encantos aunque intentase negarlo.
M: Justin. Vete a casa y descansa.
J: ¡No! Tengo una noticia. Luego te harán unas pruebas y si todo sale bien te dejaran salir de aquí- abrí los ojos como platos al escuchar esa maravillosa noticia.
M: ¿En serio?
J: ¡Si! Pero tienes que venir conmigo o si quieres yo voy a casa Pattie. Me han pedido que no te deje sola. Además, necesitas ayuda.
M: No se que decir.
J: Tengo otra noticia- dijo ilusionado- Mañana vienen tus padre y Callie y nos iremos todos a Brazil unos días para que descanses- iba a decir algo pero me interrumpió- Y no lo he pagado yo.
M: ¡Dios! ¡Mi padre te va a matar Justin! Ellos no saben que me cortaba ni que apenas he comido. Mi padre te tiene rencor y rabia.
J: Me da igual, él va a saber perdonarme igual que lo harás tu- reí.
M: Para que eso pase tienen que cambiar mucho las cosas. Ahora solo actúo así porque estoy agradecida.
J: Por algo se empieza. Y creo que lo mejor es no contarle a tu padre lo de los cortes..
M: Si, será lo mejor- dije suspirando- Y respecto a salir del hospital... Prefiero pasar aquí la noche y mañana irme. Tu vete a dormir a casa.
J: No, y no voy a cambiar de opinión- dijo cruzándose de brazos para poner punto y final a mi petición.
- Narra Justin -
Habían tres días pasado y acababa de llegar a Brasil. Marie y sus padres, junto con Callie, habían viajado dos días antes pero yo, a parte de darles tiempo, tenía trabajo. Le había preguntado a Marie si le importaba que viniera mi familia también y ella no se negó, aunque sé que en el fondo le molestaba.
J: ¡Princesa!- dije mientras volábamos en avión- Tengo una sorpresa muy muy grande para ti.
Ja: ¿En serio?- dijo dando saltos.
J: ¿Sabes a quien vamos a ver?- negó con la cabeza- Es una chica que tu quieres mucho y que ella te adora.
Ja: Mmm... ¡Marie!- dijo muy ilusionada con la boca abierta- ¿Vamos a ver a Marie?
J: Si, pero tienes que saber una cosa- ella se acerco a mí- Marie está enferma,y tenemos que cuidarla para que se ponga bien. ¿Me entiendes, princesa?
Ja: ¿Qué le ocurre?- dijo algo entristecida.
J: Solo ha estado un poco triste y ha tenido un problemita, pero ahora estará feliz cuando os vea.
Ja: Pero ella se fue a España y nos dejó sin decirnos nada- dijo realmente triste.
J: Cielo- dije apartándole un mechón de pelo detrás de la oreja- Ella se enfado mucho conmigo porque yo hice algo malo sin querer- expliqué como pude- y ella se fue porque no quería verme.
Ja: ¿Y por eso esta enferma?
J: Algo así, princesa.
Ja: Pues yo quiero que vuelva- dijo con una sonrisa triste.
J; Mira, voy a lograr que ella me perdone, pero vosotros tenéis que cuidarla mucho, ¿vale?- asintió- Y recuerda que ella nos quiere mucho a todos- sonrió ligeramente más satisfecha.
[...]
Ja: ¡Marie!- exclamó mi hermana nada mas bajar del coche.
Marie estaba saliendo del hotel y ni siquiera nos había visto. Iba perfecta. Veraniega, muy fresquita y, sobre todo, muy sexy.
http://www.polyvore.com/cgi/set?id=80650752&.lo…
Me encantaba verla natural, sin maquillaje,pelos raros, ropa cara... Aunque sabía que con un traje de hombre seguiría siendo bellísima a mis ojos.
Su mirada se giró hacia nosotros y vio a Jazzy correr hacia ella. Esta cogio a mi hermana en brazos, haciendo una mueca de dolor por la pierna, donde perfectamente podiamos ver los ocho puntos que le habían tenido que poner.
J: ¡Jazzy! ¡Bájate! Le vas a hacer daño- ella me dedicó una mirada de agradecimiento.
M: No princesa, no duele- dijo riendo falsamente- Te he echado de menos, preciosa- dijo besándole la cabeza.
J: ¿A donde ibas?
M: Mmm.. a la playa a pasear- sonrió- Mis papás se tienen que ir mañana. Lo sabes, ¿verdad?
En ese instante, se me congeló el corazón. ¿Eso significaba que ella también se iba?
J: ¿Eso quiere decir que tu también te vas?- ella me miró a los ojos, luego a Jazzy y fijo su mirada en mi padre y Jaxon, los cuales venían detrás.
M: No- suspiré aliviado- Voy a quedarme cuatro o cinco días con vosotros- le dijo a Jazzy.
J: ¿Me dejas que suba a dejar las maletas y te acompaño en tu paseo?
M: Está bien. Quiero hablar contigo.
Me dejó con la curiosidad, pero sabía que nada bueno le pasaba por la mente.
Subí las escaleras seguido de Jazzy, y vi como Marie se paraba a saludar a Jaxon y a mi padre. Estos últimos sonreían felices y Marie intentaba parecerlo también.
Una vez arriba, mi móvil vibró.
M: "Déjame esta tarde para pensar un poco mas. Si bajas nos vemos en la cena. Ya hablamos en otro momento mas oportuno."
J: Odio esto- susurré demasiado fuerte.
Jeremy: ¿Que te pasa, hijo?- suspiré.
J: Odio verla tan mal, tan débil, tan distante... No está bien y es mi culpa.
Je: Hijo, no te pido que la agobies, pero conquístala. Si lo has echo una vez, ¿por qué no puedes hacerlo una segunda? Un Bieber lo puede conseguir.
Reí ante aquel comentario y me di fuerzas interiormente. No la iba a perder. No, ahora que había conseguido tenerla durante cinco días.
Habían tres días pasado y acababa de llegar a Brasil. Marie y sus padres, junto con Callie, habían viajado dos días antes pero yo, a parte de darles tiempo, tenía trabajo. Le había preguntado a Marie si le importaba que viniera mi familia también y ella no se negó, aunque sé que en el fondo le molestaba.
J: ¡Princesa!- dije mientras volábamos en avión- Tengo una sorpresa muy muy grande para ti.
Ja: ¿En serio?- dijo dando saltos.
J: ¿Sabes a quien vamos a ver?- negó con la cabeza- Es una chica que tu quieres mucho y que ella te adora.
Ja: Mmm... ¡Marie!- dijo muy ilusionada con la boca abierta- ¿Vamos a ver a Marie?
J: Si, pero tienes que saber una cosa- ella se acerco a mí- Marie está enferma,y tenemos que cuidarla para que se ponga bien. ¿Me entiendes, princesa?
Ja: ¿Qué le ocurre?- dijo algo entristecida.
J: Solo ha estado un poco triste y ha tenido un problemita, pero ahora estará feliz cuando os vea.
Ja: Pero ella se fue a España y nos dejó sin decirnos nada- dijo realmente triste.
J: Cielo- dije apartándole un mechón de pelo detrás de la oreja- Ella se enfado mucho conmigo porque yo hice algo malo sin querer- expliqué como pude- y ella se fue porque no quería verme.
Ja: ¿Y por eso esta enferma?
J: Algo así, princesa.
Ja: Pues yo quiero que vuelva- dijo con una sonrisa triste.
J; Mira, voy a lograr que ella me perdone, pero vosotros tenéis que cuidarla mucho, ¿vale?- asintió- Y recuerda que ella nos quiere mucho a todos- sonrió ligeramente más satisfecha.
[...]
Ja: ¡Marie!- exclamó mi hermana nada mas bajar del coche.
Marie estaba saliendo del hotel y ni siquiera nos había visto. Iba perfecta. Veraniega, muy fresquita y, sobre todo, muy sexy.
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Me encantaba verla natural, sin maquillaje,pelos raros, ropa cara... Aunque sabía que con un traje de hombre seguiría siendo bellísima a mis ojos.
Su mirada se giró hacia nosotros y vio a Jazzy correr hacia ella. Esta cogio a mi hermana en brazos, haciendo una mueca de dolor por la pierna, donde perfectamente podiamos ver los ocho puntos que le habían tenido que poner.
J: ¡Jazzy! ¡Bájate! Le vas a hacer daño- ella me dedicó una mirada de agradecimiento.
M: No princesa, no duele- dijo riendo falsamente- Te he echado de menos, preciosa- dijo besándole la cabeza.
J: ¿A donde ibas?
M: Mmm.. a la playa a pasear- sonrió- Mis papás se tienen que ir mañana. Lo sabes, ¿verdad?
En ese instante, se me congeló el corazón. ¿Eso significaba que ella también se iba?
J: ¿Eso quiere decir que tu también te vas?- ella me miró a los ojos, luego a Jazzy y fijo su mirada en mi padre y Jaxon, los cuales venían detrás.
M: No- suspiré aliviado- Voy a quedarme cuatro o cinco días con vosotros- le dijo a Jazzy.
J: ¿Me dejas que suba a dejar las maletas y te acompaño en tu paseo?
M: Está bien. Quiero hablar contigo.
Me dejó con la curiosidad, pero sabía que nada bueno le pasaba por la mente.
Subí las escaleras seguido de Jazzy, y vi como Marie se paraba a saludar a Jaxon y a mi padre. Estos últimos sonreían felices y Marie intentaba parecerlo también.
Una vez arriba, mi móvil vibró.
M: "Déjame esta tarde para pensar un poco mas. Si bajas nos vemos en la cena. Ya hablamos en otro momento mas oportuno."
J: Odio esto- susurré demasiado fuerte.
Jeremy: ¿Que te pasa, hijo?- suspiré.
J: Odio verla tan mal, tan débil, tan distante... No está bien y es mi culpa.
Je: Hijo, no te pido que la agobies, pero conquístala. Si lo has echo una vez, ¿por qué no puedes hacerlo una segunda? Un Bieber lo puede conseguir.
Reí ante aquel comentario y me di fuerzas interiormente. No la iba a perder. No, ahora que había conseguido tenerla durante cinco días.
- Narra Marie -
Eran las diez de una noche preciosa, con luna llena, estrellada y un mar muy calmado. Después de las riñas de mi madre por ponerme tacones a pesar de los puntos, me vestí bastante formal.
http://www.polyvore.com/capitulo_51/set?id=80726584
Por un lado quería impresionar a Justin, pero por el otro quería llamar su atención lo menos posible. Así que, con mis padres y Callie, bajé al restaurante donde suponía que estarían los enanos, Jeremy, Justin y Pattie, la cual llegaba esa tarde.
Cinco minutos más tarde, estábamos en el restaurante. Mi madre estaba nerviosa por ver a Pattie.
M: Mama, ella es encantadora y su familia también- ella suspiró- No digáis nada fuera de tono, por favor. Justin se ha portado muy bien conmigo estos últimos días- sonreí duramente- Y tu, enana, verás que bien te llevas con Jazzy.
J: ¡Hola!- saludó algo nervioso cuando llegó.
Yo levanté mi mirada de Callie y la posé en Justin. Estaba precioso. Llevaba puesto unos pantalones vaqueros, una camisa y una americana. Muy elegante y con el pelo perfectamente peinado. Jazzy le acompañaba a su lado.
M: ¡Jazzy! Ven, que te voy a presentar a mi hermana.
Ja: ¿Esta aquí?- asentí- ¿Tiene el pelo como tu?- Pattie, que nos alcanzó, se rió ante el comentario de la pequeña junto con Justin y yo.
M: Mmm...- reí- Lo tiene mas corto, pero te encantará.
[...]
Las presentaciones, los piropos y las sonrisas. Hasta el momento todo era perfecto. Jaxon y Jeremy no habían bajado porque el pequeño estaba un poco enfermo y no querían que empeorara.
Mi madre hablaba con mi padre y Pattie sobre proyectos, trabajo y sobre mi, cosa que me incomodaba un poco. Yo hablaba con Jazzy y Callie ante la atenta mirada de Justin.
M: ¿Puedes dejar de mirarme así, por favor?
J: Creía que ya me habías perdonando.
M: No voy a hablar de eso aquí.
J: ¿Y cuando? Me has dejado plantado .
M: Lo siento- bajé la mirada- Todo esto a pasado muy rápido. Necesitaba pensar antes de decir algo que no pienso de lo cual pueda arrepentirme.
J: ¿Y...?
C: ¡Tata!- la miré- ¿Puedo decirle algo a Justin?
M: ¡Claro! ¿Por qué lo preguntas?- Justin frunció el ceño.
C: Pues...- dijo nerviosa- Como tu me pediste que no hablara de él...
Justin bajó la mirada, triste, y yo me sentí terriblemente mal.
M: Cielo, dile lo que quieras. Ahora estamos con él.
C: ¿Ya puedo hablar de él?- preguntó rápidamente.
M: Si, aquí puedes hacerlo- dije sonriendo- Al menos hasta que lleguemos a España otra vez.
Y sé que eso dolió, pero tenía que dejar claro que yo no iba a quedarme con él. Al finalizar las vacaciones, volvería a mi tarea de olvidarle.
Eran las diez de una noche preciosa, con luna llena, estrellada y un mar muy calmado. Después de las riñas de mi madre por ponerme tacones a pesar de los puntos, me vestí bastante formal.
Por un lado quería impresionar a Justin, pero por el otro quería llamar su atención lo menos posible. Así que, con mis padres y Callie, bajé al restaurante donde suponía que estarían los enanos, Jeremy, Justin y Pattie, la cual llegaba esa tarde.
Cinco minutos más tarde, estábamos en el restaurante. Mi madre estaba nerviosa por ver a Pattie.
M: Mama, ella es encantadora y su familia también- ella suspiró- No digáis nada fuera de tono, por favor. Justin se ha portado muy bien conmigo estos últimos días- sonreí duramente- Y tu, enana, verás que bien te llevas con Jazzy.
J: ¡Hola!- saludó algo nervioso cuando llegó.
Yo levanté mi mirada de Callie y la posé en Justin. Estaba precioso. Llevaba puesto unos pantalones vaqueros, una camisa y una americana. Muy elegante y con el pelo perfectamente peinado. Jazzy le acompañaba a su lado.
M: ¡Jazzy! Ven, que te voy a presentar a mi hermana.
Ja: ¿Esta aquí?- asentí- ¿Tiene el pelo como tu?- Pattie, que nos alcanzó, se rió ante el comentario de la pequeña junto con Justin y yo.
M: Mmm...- reí- Lo tiene mas corto, pero te encantará.
[...]
Las presentaciones, los piropos y las sonrisas. Hasta el momento todo era perfecto. Jaxon y Jeremy no habían bajado porque el pequeño estaba un poco enfermo y no querían que empeorara.
Mi madre hablaba con mi padre y Pattie sobre proyectos, trabajo y sobre mi, cosa que me incomodaba un poco. Yo hablaba con Jazzy y Callie ante la atenta mirada de Justin.
M: ¿Puedes dejar de mirarme así, por favor?
J: Creía que ya me habías perdonando.
M: No voy a hablar de eso aquí.
J: ¿Y cuando? Me has dejado plantado .
M: Lo siento- bajé la mirada- Todo esto a pasado muy rápido. Necesitaba pensar antes de decir algo que no pienso de lo cual pueda arrepentirme.
J: ¿Y...?
C: ¡Tata!- la miré- ¿Puedo decirle algo a Justin?
M: ¡Claro! ¿Por qué lo preguntas?- Justin frunció el ceño.
C: Pues...- dijo nerviosa- Como tu me pediste que no hablara de él...
Justin bajó la mirada, triste, y yo me sentí terriblemente mal.
M: Cielo, dile lo que quieras. Ahora estamos con él.
C: ¿Ya puedo hablar de él?- preguntó rápidamente.
M: Si, aquí puedes hacerlo- dije sonriendo- Al menos hasta que lleguemos a España otra vez.
Y sé que eso dolió, pero tenía que dejar claro que yo no iba a quedarme con él. Al finalizar las vacaciones, volvería a mi tarea de olvidarle.
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