CAPITULO 11
- Justin -
Veía a ______ con Alfredo recorrer la playa subidos a la moto acuática y no podía evitar mantener los ojos en ellos a cada movimiento. Sabía que Alfredo no tenía ningún interés amoroso en ella, pero me era imposible pensar que con él lo pasaba mejor que conmigo.
- ¡Tío! ¿Vienes a saltar desde arribar?- dijo Juicy señalándome un pequeño barranco que daba a la playa mientras estaba sentado encima de su moto.
- ¡No!- dije riendo- Voy a ver si veo a los cerdos.
- ¡Que rancio estás!- me dijo riendo.
- Tal vez- dije sonriendo.
- Ella en vez de ayudarte te está exprimiendo- trató de bromear dirigiendo su mirada hacia ______.
- ¡Si, tío!- dije con ironía- Ya ves como me exprime- señalé en su dirección- Ni siquiera quiere estar conmigo para que no penséis eso- espeté.
- Entonces no lo entiendo , bro'- dijo riendo- Ella me gusta para ti- aclaró- Pero no la agobies tampoco.
- Eso trato de hacer- afirmé.
- Pues vente con nosotros.
- Está bien- asentí finalmente.
Nos fuimos hacia la colina y poco a poco subimos. Una vez allí arriba se veía mucho más alto y el nerviosismo que empezó a correr por mi cuerpo y las ganas de saltar se hicieron presentes.
Me asomé después de ver saltar a Juicy y vi a ______ desde lejos observándome con miedo en su rostro. Sonreí contento de que ella se preocupara por mi y eché dos pasos atrás para coger impulso. Y así lo hice. A la cuenta de tres di un salto y noté adrenalina correr mi cuerpo mientras caía en picado hacia el agua. Cuando mi cuerpo chocó con el mar, una ola de sensaciones recorrieron mi cuerpo. Noté las gotas rebotar contra mi cuerpo y el agua expandirse. Cada parte de mi cuerpo se mojo y cuando estaba suficientemente hondo, mi cuerpo emergió. Una vez en la superficie, respiré fuerte y sacudí mi pelo para ponerlo bien.
Empecé a nadar hacia la orilla pero una moto acuática se acercó despacio.
- Sube- dijo _______ sonriendo.
- ¿Y Fredo?- ella señaló la colina.
- Se ha ido a saltar.
Subí a la moto acuática y ella le dio gas avanzando hacia la orilla. Iba delante, concentrada en el camino, y yo detrás sin saber donde poner mis manos. Sonreí para mis adentros.
- ¿A dónde vas?- pregunté antes de bajar de la moto.
- A ver a los cerditos- dijo sonriendo.
- ¿No te ha llevado tu cita?- dije en un tono quejumbroso.
- No- rió- Ha preferido saltar desde ahí arriba- yo la miré anonadado- ¡Baja!
- Aunque no me gusta ser el segundo plato yo te llevaré a ver a los cerdos.
- ¡No quiero que me lleves!- dijo riendo, aunque sabía que mentía- Te lo pasabas bien con ellos
- Lo puedo pasar mejor contigo.
- A cabezota no te gano.
- ¿Vamos?- ella negó- Venga, déjate de rodeos.
- Sé que ellos no quieren que vengas conmigo.
Estábamos hablando en la orilla. Ella sentada encima en la moto y yo de pie, a su lado, con el agua llegando hasta mis rodillas.
- Eso es mentira.
- Lo he escuchado de ellos.
- ¡Da igual lo que digan!
- Te absorbo demasiado, Justin.
- ¿Tu? Soy el único a quien le dices que no.
- ¡Eso es mentira!- dijo avergonzada.
- No lo es- dije serio- Esta noche salimos con los chicos y todo, pero he estado un rato con ellos y ahora quiero llevarte a ver a los cerditos. Y me da igual que digas que no.
- Pero...
- Échate atrás- la interrumpí y ella lo hizo.
Subí a la moto y le di gas tratando de llegar a la orilla. Ella rodeó con sus brazos mi cintura y apoyó su cara en mi espalda.
Habían pasado dos días y la relación con Justin iba mejorando. A veces nos escapábamos los dos solos por el mar y parábamos en una orilla donde pasábamos las horas disfrutando. Nos besábamos a escondidas porque me daba vergüenza hacerlo delante de su padre o sus amigos. Además, él se comportaba como el príncipe que siempre había buscado y a cada ocasión, me hacia reír.
Eran las siete de la tarde y empezaba a amanecer, por lo que el cielo era de un color naranja que transmitía armonía. Los hermanos de Justin jugaban en el césped con unos cochecitos que había traído Jaxon. Ellos estaban sumidos en su propio mundo y el resto de personas entablaban diferentes conversaciones. Jaque y la novia de Lil Za no estaban con nosotros y Jeremy estaba preparando la cena y llamando a Erin. Yo me encontraba acostada en medio de las piernas de Justin. Él abrazaba con su brazo tatuado mi cuerpo y mi cabeza se recostaba sobre su pecho. Se sentía bien. Paz, tranquilidad, amor y armonía.
- ¿En qué piensas?- le pregunté levantando un poco mi cabeza para mirarlo a los ojos.
- En una canción- me susurró olvidando que algunos de sus amigos nos escuchan.
- ¿No te ha llevado tu cita?- dije en un tono quejumbroso.
- No- rió- Ha preferido saltar desde ahí arriba- yo la miré anonadado- ¡Baja!
- Aunque no me gusta ser el segundo plato yo te llevaré a ver a los cerdos.
- ¡No quiero que me lleves!- dijo riendo, aunque sabía que mentía- Te lo pasabas bien con ellos
- Lo puedo pasar mejor contigo.
- A cabezota no te gano.
- ¿Vamos?- ella negó- Venga, déjate de rodeos.
- Sé que ellos no quieren que vengas conmigo.
Estábamos hablando en la orilla. Ella sentada encima en la moto y yo de pie, a su lado, con el agua llegando hasta mis rodillas.
- Eso es mentira.
- Lo he escuchado de ellos.
- ¡Da igual lo que digan!
- Te absorbo demasiado, Justin.
- ¿Tu? Soy el único a quien le dices que no.
- ¡Eso es mentira!- dijo avergonzada.
- No lo es- dije serio- Esta noche salimos con los chicos y todo, pero he estado un rato con ellos y ahora quiero llevarte a ver a los cerditos. Y me da igual que digas que no.
- Pero...
- Échate atrás- la interrumpí y ella lo hizo.
Subí a la moto y le di gas tratando de llegar a la orilla. Ella rodeó con sus brazos mi cintura y apoyó su cara en mi espalda.
- Tu -
Habían pasado dos días y la relación con Justin iba mejorando. A veces nos escapábamos los dos solos por el mar y parábamos en una orilla donde pasábamos las horas disfrutando. Nos besábamos a escondidas porque me daba vergüenza hacerlo delante de su padre o sus amigos. Además, él se comportaba como el príncipe que siempre había buscado y a cada ocasión, me hacia reír.
Eran las siete de la tarde y empezaba a amanecer, por lo que el cielo era de un color naranja que transmitía armonía. Los hermanos de Justin jugaban en el césped con unos cochecitos que había traído Jaxon. Ellos estaban sumidos en su propio mundo y el resto de personas entablaban diferentes conversaciones. Jaque y la novia de Lil Za no estaban con nosotros y Jeremy estaba preparando la cena y llamando a Erin. Yo me encontraba acostada en medio de las piernas de Justin. Él abrazaba con su brazo tatuado mi cuerpo y mi cabeza se recostaba sobre su pecho. Se sentía bien. Paz, tranquilidad, amor y armonía.
- ¿En qué piensas?- le pregunté levantando un poco mi cabeza para mirarlo a los ojos.
- En una canción- me susurró olvidando que algunos de sus amigos nos escuchan.
- ¿Cuál?
- Es nueva.
- ¿Cómo es?- dije tratando de escuchar un trozo de su nueva canción.
- Ahh...- dijo levantando las manos como quién no sabe nada y con un tono misterioso.
- Canta un trozito pequeño- dije poniéndole ojitos de cachorro.
- Quiero que la escuches cuando salga.
- Lo haré, pero vas a sacar muchas y yo solo te pido un trozo.
Él no se pudo negar y empezó a cantar suavemente en mi oído una de sus nuevas canciones.
- Es nueva.
- ¿Cómo es?- dije tratando de escuchar un trozo de su nueva canción.
- Ahh...- dijo levantando las manos como quién no sabe nada y con un tono misterioso.
- Canta un trozito pequeño- dije poniéndole ojitos de cachorro.
- Quiero que la escuches cuando salga.
- Lo haré, pero vas a sacar muchas y yo solo te pido un trozo.
Él no se pudo negar y empezó a cantar suavemente en mi oído una de sus nuevas canciones.
El vello se me erizó y al finalizar, rodeó fuertemente mi cuerpo con sus brazos.
- Gracias- dije mirándolo fijamente.
- ¿Por qué?
- Estoy feliz.
- En que debería dar las gracias soy yo.
- No- dije negando rápidamente con la cabeza.
- Si. Tu me has llevado por el buen camino.
- Solo tenías que rodearte de tu familia y tus buenos amigos.
- Y de ti- dijo dándome un tierno beso en la mejilla.
Lo miré a los ojos, anonada y sorprendida por la felicidad que me rodeaba gracias a él.
- ¡Venga parejita! Decirnos que pasa entre vosotros- exclamó Ryan interrumpiendo el momento.
- ¡Oh, Ryan!- dijo Justin bromeando.
- ¡No lo digo solo yo! ¡Lo ven todos!- Chaz, Alfredo y Lil Za nos miraban atentos, esperando una respuesta.
- ¿Que veis? No hay nada- dije rápidamente.
- ¡Oh! Pues si no hay nada puedes sentarte así conmigo, ¿no?- dijo Lil Za con una sonrisa en la cara.
- ¡Bro'! ¡Tienes novia!- le dijo Chaz riendo.
- No le he pedido que me bese- dijo riendo.
- ¡Dejarnos en paz!- dijo Justin mientras reía- Ella no va a besar ni a sentarse con nadie.
- Eso lo decide ella, bro'- dijo Ryan riendo.
Justin le lanzó una mirada amenazante y yo reí por lo bajito para tranquilizar el ambiente.
- ¿Os confieso algo? Me gusta estar con Justin y me da igual que me digáis que os quito su tiempo porque yo estaré aquí por muy poco tiempo.
- ¿Algo nuevo?- dijo Lil Za bromeando.
- ¡Cállate!- dije avergonzada.
Justin me miró durante unos minutos, sonriendo, y supuse que fue por mi cambio de actitud.
- Entonces ¿no nos lo dejarás?- dijo con un tono de voz divertido.
- ¿No estamos ahora con vosotros?- respondió él por mí.
- Si, pero vais a vuestra bola, ahí acurrucados con vuestras cancioncitas...- dijo Chaz haciendo muecas.
Yo me levanté un poco cansada del tema y me separé de él.
- ¿Así mejor?- ellos se miraron y no respondieron.
- Si acabas de decir que no te separarás de mi aunque ellos lo pidan- dijo Justin.
- ¡Oh, venga! Se estaban poniendo pesados y tampoco quiero sentirme culpable después.
- Bromeábamos, ______- dijo Chaz con una expresión seria.
- Lo sé, pero también sé que lo pensáis de verdad porque os escuché hablando el otro día- ellos se miraron otra vez sin saber que responder- Iré a ayudar a tu padre- le dije a Justin antes de entrar a la casa de nuevo.
[...]
Era las dos de la madrugada pero nadie parecía tener sueño. Yo había jugado con los niños en el salón mientras otros jugaban a la videoconsola o cantaban en un círculo. Ellos también habían jugado a golf y bebido un par de cervezas. Yo fui a acostar a Jazzy y Jaxon arriba, ya que no aguantaban sus ojos abiertos, y les conté un pequeño cuento pero antes de terminar, ambos habían caído en el perfecto sueño de Morfeo.
- ¿Puedo hablar contigo?- preguntó alguien antes de que si quiera me hubiera levantado de la cama de Jaxon.
Me giré tratando de averiguar quién era y vi a Ryan plantado en el marco de la puerta.
- ¿Que pasa?- dije sonando normal.
- Quería disculparme, bueno, queríamos. Los chicos y yo- yo fruncí el ceño sin entender nada- Por lo de antes.
- ¡Ah! No te preocupes- dije más tranquila.
- No te has acercado a Justin en toda la noche.
- No hay quien os entienda- dije sonriendo amargamente- ¿Queréis que esté con vosotros y ahora me recrimináis que no me haya acercado a él?
- Sabemos lo mal que lo pasó Justin con su relación con Selena y teníamos miedo de que volviera a ocurrir.
- Él no está enamorado de mí.
- Él esta ilusionado contigo.
- Él...- hice un pausa sin saber muy bien como continuar- Él solo ha cambiado de rumbo- dije con las lágrimas acumulándose en mis ojos- Él es una buena persona, lo adoro y no puedo disfrutar cuando estoy con él porque miles de preguntas y de martirios me atormentan.
- Nosotros solo estábamos pensando en lo que pasará cuando tu te vayas.
- Lo recuerdo cada día, pero creo que Justin encontrará una chica que le ayude y lo quiera.
Y en ese instante las lagrimas brotaron de mis ojos y empaparon mis mejillas.
No podía aguantar la presión. La única persona que me apoyaba incondicionalmente no estaba junto a mí, mi hermana y todos los días sentía algo nuevo por Justin. Quedaban dos jodidas semanas para mudarme de nuevo a mi casa con mis aburridos días y vuelta a la rutina, mientras Justin seguiría recorriendo el mundo y conociendo chicas perfectas.
- Él...- hice un pausa sin saber muy bien como continuar- Él solo ha cambiado de rumbo- dije con las lágrimas acumulándose en mis ojos- Él es una buena persona, lo adoro y no puedo disfrutar cuando estoy con él porque miles de preguntas y de martirios me atormentan.
- Nosotros solo estábamos pensando en lo que pasará cuando tu te vayas.
- Lo recuerdo cada día, pero creo que Justin encontrará una chica que le ayude y lo quiera.
Y en ese instante las lagrimas brotaron de mis ojos y empaparon mis mejillas.
No podía aguantar la presión. La única persona que me apoyaba incondicionalmente no estaba junto a mí, mi hermana y todos los días sentía algo nuevo por Justin. Quedaban dos jodidas semanas para mudarme de nuevo a mi casa con mis aburridos días y vuelta a la rutina, mientras Justin seguiría recorriendo el mundo y conociendo chicas perfectas.
Ryan me abrazó y aunque al principio me sorprendió, después lo agradecí y correspondí a su abrazo.
- Lo siento- dije apartando mis lágrimas- Necesitaba desahogarme.
- Está bien- dijo mirándome con pena.
- No le digas absolutamente nada a Justin, por favor.
- Solo si me prometes que vas a estar bien y que no vas a separarte de él.
- Difícil- dije dándole un leve golpe y riendo - Lo intentaré.
- Lo siento- dijo abrazándome de nuevo.
- Esta bien ahora- dije sonriendo tristemente- Voy a lavarme la cara. Ahora bajo.
[...]
Después de quince minutos bajé sin rastros en el rostro de mis lágrimas anteriores y con una apariencia de felicidad que no equivalía a la real y aunque el miedo seguía atormentándome, iba a hacerle caso a Ryan.
Bajé y quedaban Ryan, Chaz, Jaque y Juicy J, además de Justin, que se giró rápidamente al acercarme a él.
- ¿Puedo sentarme?- dije señalando el lugar vacío a su lado.
- ¿Estás bien?- yo asentí y tomé asiento.
- Está bien- dijo mirándome con pena.
- No le digas absolutamente nada a Justin, por favor.
- Solo si me prometes que vas a estar bien y que no vas a separarte de él.
- Difícil- dije dándole un leve golpe y riendo - Lo intentaré.
- Lo siento- dijo abrazándome de nuevo.
- Esta bien ahora- dije sonriendo tristemente- Voy a lavarme la cara. Ahora bajo.
[...]
Después de quince minutos bajé sin rastros en el rostro de mis lágrimas anteriores y con una apariencia de felicidad que no equivalía a la real y aunque el miedo seguía atormentándome, iba a hacerle caso a Ryan.
Bajé y quedaban Ryan, Chaz, Jaque y Juicy J, además de Justin, que se giró rápidamente al acercarme a él.
- ¿Puedo sentarme?- dije señalando el lugar vacío a su lado.
- ¿Estás bien?- yo asentí y tomé asiento.
Él se giró y me dio un tierno beso en la mejilla, que me atravesó el corazón.
- Gracias- le sonreí y apoyé mi cabeza en su hombro.
Él rodeó con su brazo mi cintura y sonreí feliz.
- Quiero dormir abrazado a ti- susurró haciendo que mi cuerpo se estremeciera.
- Lo llevas haciendo desde hace una semana.
- Hoy más fuerte.
- Pues hoy cortare la circulación de tus venas- dije sonriendo.
- Así quiero.
Y después me dio un casto beso en los labios que provocó que todas las miraras estuvieran fijadas en nosotros y que yo abriera más los ojos sorprendida.
- Justin -
Había pasado una semana y estábamos en mi suite en New York. Los días de sol, playa y descanso se habían esfumado. Hacía mucho frío, aunque recién eran las doce de la mañana y esperaba a _____ para salir a dar una vuelta por la ciudad. Ella estaba muy cariñosa conmigo y me sentía como en una nube. Me sentía feliz y sonriendo a cada instante sin saber muy bien el por qué.
A ella le quedaban poco más de seis días y aunque quería encontrar el momento justo para decirle que quería que ella se quedase conmigo y empezar una relación sin escondernos de todos, el tiempo se me echaba encima y siempre había alguien a nuestro alrededor cuando me proponía hacerlo. Y es que yo mismo tenía pavor a dar ese paso porque no quería sufrir.
- ¿Vamos?- dijo cuando terminó, mientras salía del cuarto de baño. Estaba preciosa.
- ¡Vamos!- dije sonriendo.
Me puse mi gorra y le cogí la mano para salir de la habitación y despedirnos de Alfredo, el cual estaba jugando a los vídeojuegos.
- Paparazzis- avisó ella una vez que habíamos llegado a la recepción del hotel.
Yo cogí su mano más fuerte y salimos escoltados por Kenny mientras los paparazzis y las reporteras hacían sus preguntas, sus fotografías y sus vídeos. "¿Estáis saliendo juntos?" "Queda poco tiempo para que termine el proyecto. ¿Como afrontas la despedida?" "Has cambiado mucho en este mes. ¿Quien es la causante?"
- ¡Arg!- dije cuando por fin nos encontrábamos dentro de la furgoneta.
- Relájate- dijo _____ sonriendo.
- ¡Son odiosos!
- No querrás que nos siente mal el almuerzo, ¿verdad?- preguntó con una hermosa sonrisa.
- Lo siento- dije sonriendo- No van a estropear nuestra salida.
- Así me gusta- dijo dándome un dulce beso en la mejilla.
- ¡Hey!- protesté- Dame un beso- ella frunció el ceño sin entender a que me estaba refiriendo- Un buen beso- aclaré.
Ella se sonrojó y dirigió su boca rápidamente hacia la mía para rozarla de una manera tierna y dulce. Era una sensación nueva que no quería que desapareciera nunca.
[...]
Después de comer por ahí por ahí, volvimos al hotel y _____ se acostó en el sofá mientras yo me duché. Salí y me vestí rápidamente. Miré mi móvil y vi que tenía un mensaje de Scooter.
"Tienes dos entradas para ir a ver a Los Lakers mañana. Invita a _____ y trata de que no os salga la KissCam esta vez. Bye."
Al leer el mensaje, una sonrisa agridulce apareció en mi cara. Los recuerdos de la última vez que fui a la cancha con Selena y su vergüenza cuando nos enfocó la KissCam vinieron a mi mente. Yo no la quería, pero había sido mi primer amor y obviamente no la olvidaría nunca. Le agradecía a Dios que ambos pudiésemos tener una relación cordial y no tuviésemos que estar criticándonos mutuamente a todas horas.
Salí al salón y vi a _____ acostada con una cara de aburrimiento que me hizo reír.
- Al fin- dijo suspirando.
- ¿Me echabas de menos?- sonreí complacido.
- Algo- dijo riendo de una forma extraña.
- Tenga una noticia.
- Dime.
- Mas bien un cita.
- ¿A dónde vamos esta vez, Bieber?
- ¡Iremos a ver a Los Lakers!- dije gritando.
- ¡Oh, genial!- dijo pareciendo entusiasmada.
- ¿No te gusta el basquet?
- No lo entiendo mucho, pero en ese equipo hay jugadores españoles, así que debe de ser bueno- dijo bromeando.
- ¿Vendrás?
- ¡Claro!- dijo saltando sobre mi cuello en un efusivo abrazo.
- Y otra noticia- ella frunció el ceño- Mas bien es una advertencia.
- ¿Qué pasa?- preguntó confundida.
- La última vez que fui con Selena- dije nervioso- En el medio tiempo nos sacaron en la KissCam- ella abrió la boca para decir algo pero terminó cerrándola de nuevo- Fue vergonzoso, pero puede que nos lo hagan .
- ¿Qué? Pues yo no te besaré.
- ¿Por qué?
- Porque no- dijo nerviosa- No quiero que empiecen a hablar sobre nosotros.
- ¡Fue divertido!- dije riendo- Selena estuvo maldiciéndome una semana- dije nostálgico.
Un silencio invadió el salón y ella miró al suelo analizando la situación.
- ¿La echas de menos?
Maldecí. ¿Le mentía o le decía la verdad?
- Pues...- me rasqué la nuca- Fue un año y medio muy intenso y apenas hace un tiempo que lo dejé. Fue mi primer amor, así que supongo que a veces si que la recuerdo con nostalgia.
Ella no respondió, ni gritó, ni se enfado aparentemente. Después de pasar unos minutos sin saber que decir, ella se levantó y con una sonrisa, dirigió su mirada hacia mí.
- Voy a darme una ducha.
***
#MiLimiteJB
#MiLimiteJB
· Si quieres que te avise en el siguiente capitulo RT este link
· Preguntas: ask.fom/SmokingDreams327
· Si queréis que cada día os envié junto al enlace del capitulo la canción que escucho mientras escribo el capitulo, pídemelo por Twitter.
Es interesante leerlo con la misma música de fondo.
· Preguntas: ask.fom/SmokingDreams327
· Si queréis que cada día os envié junto al enlace del capitulo la canción que escucho mientras escribo el capitulo, pídemelo por Twitter.
Es interesante leerlo con la misma música de fondo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario