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jueves, 9 de enero de 2014

Capitulo Trece


CAPITULO 13


- Justin - 


- ¿A dónde te llevo?- preguntó Kenny cuando me metí en la furgoneta para ir a un club.

- Nightmare club- espeté.

- ¿Que te ocurre hoy?

- ______ ya ha vuelto.


Y si, mi humor de perros era debido a su vuelta. Alfredo me enseñó varias fotos que le habían echo a su llegada en el aeropuerto y se veía igual de guapa que hacía un mes. Y me jodió. La distancia que había tratado de mantener para no enamorarme completamente de ella se vino abajo al volver a verla.


- ¡Eso es genial!- exclamó Kenny contento.

- Eso es una mierda- dije furioso.


Me molestaba que todos la echaran de menos y que la apreciaran tanto.


- Puedes seguir mintiéndote a ti mismo si quieres, Justin- dijo mientras conducía por las frías calles de LA- Pero todos sabemos que mueres por volver a verla.

- ¡Quiero olvidarla! Es mas- dije removiendo mi cabello- Estoy olvidándola.


Él empezó a reír provocando que mi rabia aumentara y luego subió el volumen de la música y empezó a cantar dejándome con mi frustración y con mi estúpido sufrimiento.


[...]


- ¡Za! Voy a ir al baño.

- Está bien bro' .


Caminé entre la multitud ignorando a varias chicas que intentaban cazar mi atención y aunque dos noches atrás les habría funcionado, hoy estaba ofuscado y sin ganas de ligar.


Mientras hacía cola para tomar mi turno en el baño, vi una chica que me miraba con el ceño fruncido tratando de reconocerme o, quizás, de asegurarse si era yo mismo. Ella se me hacía conocida pero no sabía quien era. De pronto su cara se convirtió en sorpresa y luego rabia e ira. La vi acercarse demasiado rápido y posicionarse delante de mí. Observé detenidamente su rostro y.. ¡Mierda!


- ¡Eres un completo gilipollas!- gritó.


Era la hermana de ______, Alisha, y estaba muy enfadada.


- ¿Por qué piensas que soy un gilipollas?- contesté sin más.

- ¡Por que prometiste llamarla!

- Ella también tiene mi número de teléfono.

- ¡Mi padre estaba enfermo! ¡Ella necesitaba apoyo! Pero tu preferiste salir por ahí con tus chicas y olvidarla por completo.

- ¿Y qué pasa con eso?

- Ella te quería, imbécil.

- Y por eso se fue.

- Eres un completo egoísta. ¡No intentes acercarte a ella! ¡No preguntes por ella! ¿Entendido?- me advirtió con el ceño fruncido.

- No lo haré.

- Me has sorprendido, Bieber- dijo con un claro desprecio.



- Tu - 



Me desperté bastante tarde y con un dolor en el cuerpo infernal sin saber muy bien por qué. Me miré al espejo y mi propio reflejo me asustó, así que recogí mi pelo en un moño y bajé a desayunar.


Alisha estaba sentada en la barra comiendo su plato de cereales con leche y mirando a la televisión, así que me adentré en la cocina, abrí la nevera y saqué un brik de zumo.


- Ayer vi a Justin- dijo sin más.

- ¡Mierda!- dije derramando el zumo- No quiero saber nada acerca de él, Alisha.

- Discutí con él.

- ¿Por qué?- pregunte intrigada.

- Se ha vuelto un completo gilipollas.

- Creo que él realmente es así- dije sincera- Creo que se convirtió en alguien que no era cuando estaba conmigo.

- Le pedí que no te busque y que no pregunte por ti- dijo con miedo- Espero haber echo lo correcto.

- Lo hiciste, Alisha- dije sonriendo- Gracias.

- Todo por ti. 


La abracé, ya que solo ella sabía todo el dolor que sentía.


- Vamos a estar juntas en esto- dije .

- Y vamos a encontrar a dos chicos guapísimos que nos traten como princesas- dijo entusiasmada.

- Yo no quiero más chicos por ahora.

- Pues lo buscaré para mi .

- ¡Así me gusta!- y ambas reímos.


[...]



- Me encantaría que te unieras a la agencia.

Había terminado la entrevista y Melisha, la directora, había querido enseñarme las instalaciones y las diferentes secciones del gran edificio. Era muy moderno y como íbamos avanzando, iban apareciendo modelos con diferentes peinados y estilos que iban de un lugar a otro para ser fotografiadas.

- Me alegro de que me hayáis dado esta oportunidad.

- Eres perfecta para varios proyectos que tengo en mente- yo sonreí, agradecida.

- Gracias Melisha. Es una gran empresa y es un placer poder trabajar con vosotros.

- Pues vas a empezar hoy mismo.

- ¿Hoy mismo? ¿En serio?- levanté la voz emocionada.

- Tengo una gran artista ahí dentro y quiere una foto con muchas modelos en plan 'Chicas al poder'. He pensado que debes estar allí como tu primer proyecto.

- Me encantaría- dije con una gran sonrisa.

- ¡Pues vamos!


Entré en una habitación y había unas diez modelos peinándose y preparándose para las fotos y un montón de gente corriendo de un lado a otro mientras les daban la ropa que debían utilizar.


- ¡Chicas!- dijo Melisha llamando la atención de todos los presentes- Esta es ______. Se incorpora hoy a la agencia y quiero que la tratéis como a una más.


Todos me sonrieron y se acercaron para presentarse uno por uno.


- Soy _______- le dije a una chica rubia.

- Yo me llamo Ellie- dijo sonriendo.

- Yo soy Madison- dijo una morena de pelo corto.

- Yo Lyn- esta vez era pelirroja.


Pasaron unas cuantas chicas a saludarme y algunos miembros del equipo de la agencia y seguidamente, todo volvió a la misma normalidad que cuando habían entrado en la sala. Después Melisha me deseó suerte antes de abandonar la habitación.


- Siéntate aquí- dijo una de las peluqueras.


Ellie y Lyn estaban a mi lado y empezaron a contarme cosas y explicarme más a o menos como funcionaba todo.


- Me suenas y no se de qué- dijo Lyn mirándome detenidamente.


Yo me puse nerviosa y me moví incomoda. No quería mentiras, así que decidí contárselo. Al menos a ellas ya que se habían ofrecido a conocerme mas.


- Yo... Fui la chica que participó en el proyecto de Justin Bieber- dije casi susurrando- Igual has visto alguna foto.

- ¡Oh, dios!- dijo gritando- ¡Si! ¡Vi las fotos en Instagram! Llegué a pensar que estabais juntos- dijo Lyn.

- No- dije riendo falsamente- Solo fue un mes.

- ¿Y ya no tienes contacto con él?- preguntó Ellie.

- No, pero es una historia larga y triste- dije resoplando.

- ¿Que te parece si vamos a cenar y celebramos que seremos compañeras de trabajo?- preguntó Lyn entusiasmada.

- ¡Si! ¡Y de paso nos cuentas!

- Saldré con vosotras porque me habéis ayudado en mi primer día- dije con una sonrisa.


[...]


- ¡Miley Cyrus!- gritó Melisha cuando todas estábamos listas para posar delante de la cámara.


Mi cuerpo se estremeció. Ella era una de mis cantantes preferidas y... ¡Joder! ¡La tenía delante de mí! No podía actuar como una cría, pero realmente me apetecía lanzarme sobre ella. Reí ante mi estúpido pensamiento.

Ella nos saludó una a una y luego se paró enfrente de nosotras.

- ¡Sois unas perras!- dijo riendo- Sois realmente preciosas. ¡Quiero llevaros a mi casa!- dijo sacando la lengua y provocando que todas riéramos.

- ¿Empezamos?- dijo Melisha

- ¡Claro!- dijo riendo.


Empezaron a preparar el decorado y a indicarnos que posiciones debíamos tomar y, de pronto, noté como Miley me miraba fijamente. La miré y ella frunció el ceño. Me asusté, pero ella se acercó a mi, despacio, mostrando confusión en su mirada.


- Tu eres la que sales en las fotos con Justin ¡Si! ¡Eres tu!- dijo entusiasmada.

- Si- dije algo avergonzada.

- ¿Estás con él?

- ¡Oh, no! Ya hace tiempo que no hablo con él.
- Hacíais una bonita pareja-. aseguró con una sonrisa.

- Nunca fuimos novios- dije riendo.

- Pues a mi me lo pareció.


Estaba incómoda hablando de esto porque el resta de las chicas estaban pendientes de nuestra conversación.


- Es un gran chico- dijo Miley refiriéndose a Justin.

- Lo es- dije sincera- Pero no tengo apenas relación con él -ella frunció el ceño confundida- Es una larga historia y no me apetece recordarlo ahora -me excusé.

- ¡Oh! ¡Quiero saber que te hizo el idiota ese!- dijo bromeando.

- Nos vamos a cenar después y nos lo contará. ¿Quieres venir?- preguntó Ellie con emoción.

- ¡Si! Tengo entradas para un club. ¡Podemos ir después!

- ¡A trabajar!- gritó Melisha.


Reímos y rápidamente el fotógrafo empezó a dar ordenes y a empezar a fotografiarnos con Miley.



- Justin -


-¿Has visto la foto de Miley y ______?- me preguntó Alfredo mientras cenábamos-

- ¿Qué foto?- dije frunciendo el ceño.


Él me mostró su teléfono móvil y vi a ______ sacando la lengua junto a Miley en lo que parecía ser un restaurante con varias chicas mas que, según creía, eran modelos.

- ¿Que han puesto?- le pregunté.

- "I love all my bitches and all my bitches love me"- leyó.

- ¿Que harán esas dos juntas?- dije confundido y con mucha curiosidad al mismo tiempo.

- A saber...- dijo él riendo.

- ¿La echas de menos?- le pregunté a Alfredo.

- ¿A ______?- asentí- Si tío, aunque te duela escucharlo. Era mi cómplice. Con ella podía reír sin mover un solo dedo. Es una chica genial.

- Es natural.

- No pensé que llegara a integrarse tanto.

- Yo...- dije nervioso.

- ¿Te arrepientes de no haberla llamado?

- Tu sabes por qué lo hice.

- Y tu sabes que no estoy de acuerdo.

- No me lo recrimines- le pedí.



Miré unos instantes más la foto y de verdad salía preciosa.


- Miley va a volverla loca perdida si empiezan a salir juntas.

- Miley es la mejor, Justin.

- ¡Pero está loca!

- Eso le vendrá bien a ______- aseguró Alfredo riendo- ¡Lo pasarán bien!


Cenamos evadiendo un poco el tema de ______ porque odiaba hablar de ella y luego fuimos a un club que se inauguraba hoy en el centro de Los Ángeles con Lil Twist, Khalil y Lil Za.


Llegamos demasiado pronto ya que el local estaba prácticamente vacío, pero había una chica morena que no paraba de mirarme con picardía tratando de llamar mi atención. Por mi mente pasó la imagen de cuando _______ y yo estábamos tumbados en la orilla de la isla sin nada que nos molestara y escuchando las olas del mar chocando. Espanté esos recuerdos y me acerqué a ella con la única misión de olvidar a ______. Un clavo saca a otro clavo- pensé.



- Tu -



Llegamos al local y estaba repleto de gente bailando, sobándose y bebiendo sin control. Hice una mueca de asco y Miley se rió.

Les había contado la historia a las chicas y me habían apoyado aunque, claramente, emití la parte en que nos habíamos besado como si fuéramos pareja y también la parte en la que dormíamos juntos todas las noches. Pero, aún así, ellas creyeron que él debía haberme llamado y aunque Miley era su amiga, me dijo que yo tenía razones suficientes para enfadarme.


Nos encontrábamos en un reservado, el cual era una especie de habitación separada por cuatro cortinas. Había uno a cada esquina del pub. Al centro estaba la barra y la gente a su alrededor.

El club le ofrecía un reservado a las personas más famosas para que pudieran estar allí sin ser molestadas y pudiesen tener un poco de intimidad.


- Voy al baño y a por una bebida.

- ¿Te acompaño?- me preguntó Ellie.

- Si quieres...- dije con una sonrisa.

- No, prefiero quedarme aquí- dijo riendo.

- ¿Quieres algo?

- Un Gin Tonic, por favor- reí.


Solo había bebido una copa pero Ellie, Lyn y Miley me habían dado alegría y vitalidad para pasarlo bien.


Salí evadiendo a la gente y a algunos que me reconocían por el camino. Me metí en el baño y en cuanto pude me colé de varias chicas. Salí confundida y fui directa a la barra.


- Dos Gin Tonics, por favor- le pedí al camarero con mi mayor sonrisa.

- Aquí tienes, guapa- me dijo coqueteando.


Le sonreí a modo de agradecimiento y salí del revuelo de gente dirigiéndome al reservado. Llevaba dos copas, una en cada mano, y miraba mis pies tratando de no caerme de culo delante de todos. Llegué al reservado y abrí como pude las cortinas con cuidado de no derramar la bebida.


- ¡Cógela Ellie, que me va a caer!- dije gritando.


Pero mi sangre subió a mi cara rápidamente cuando levanté la vista y vi la escena. ¡Toda la mala suerte del mundo se concentró para acecharme a mi! Reconocí rápidamente a las personas que estaban en una extraña posición y mi corazón dolió. Justin. Mi Justin estaba besándose con una chica realmente atractiva en un reservado de la misma discoteca donde yo me encontraba. Después de un mes sin verlo no era un buen modo de encontrarnos.


Él trago saliva nervioso y abrió los ojos sorprendido al verme. Una cosa estaba clara, ni yo esperaba encontrármelo a él, ni él a mí. Notaba cuchillos atravesar mi corazón y la mirada de pena de Justin me hacia sentir aún peor.


Cuando al fin pude reaccionar, junté toda la fuerza que me quedaba y hablé.


- Lo... Lo siento. Debo haberme equivocado. Siento interrumpir- dije antes de salir de allí suplicando que no me siguiera y que no se acercara a mi. Suplicando a dios que me ayudara a olvidarlo y que no doliera tanto verlo con otra.


Me dirigí a la parte trasera donde algunas personas salían para fumar, aunque la mayoría fumaban en las terrazas del club. Lo encontré prácticamente vacío a pesar de que había una pareja besándose dos metros mas allá.


Una lagrima solitaria corrió por mi mejilla, pero prometí que no dejaría caer nin una más por él. En ese momento la puerta se abrió y mis ojos se ensancharon al ver quien era.


-¡Fredo!


Él me miró con el ceño fruncido pero al reconocerme se acercó corriendo y me alzó en brazos mientras me abrazaba.


- ¡______! ¿Cómo estás, pequeña? Quise saber de ti pero no tenía tu número de teléfono. Se lo pedí a Justin, pero me evadía siempre- Lo siento...

- ¡Tranquilo, Oreo!- dije causando que riera- No tienes que disculparte.


Lo abracé una vez mas tratando de mostrarle que de verdad le perdonaba el que no me hubiera llamado.


- ¿Está todo bien?- asentí- ¿Y tu padre?

- Está en rehabilitación, pero esta mejorando muy deprisa- dije con una gran sonrisa en la boca.

- ¿Y que haces aquí? Antes he visto tu foto en la que sales con Miley.

- Me han cogido en una agencia de modelos y hoy he posado con ella- expliqué- Me ha reconocido por las fotos de Instagram, la curiosidad le ha podido y se ha venido a cenar con nosotras- dije algo nerviosa- Y nos ha invitado aquí y... ¡Te he encontrado!- dije entusiasmada.

- ¡Oh, dios! Ella es mi diosa- dijo Alfredo ilusionado- Espero cruzarme con ella después. Está muy loca, pero es inevitable pasarlo bien con ella.

- ¡Cierto!- dije riendo- Me ha dado su número de teléfono para salir con ella cuando estemos cerca.

- ¡Entonces le has caído bien!

- Eso creo- respondí con una pequeña sonrisa.


Un silencio incómodo envolvió el ambiente y es que, tanto él como yo, sabíamos que era inevitable hablar de Justin. Yo quería gritarle que era un completo imbécil y él supuse que quería disculparlo.


- Entonces... ¿Has visto a Justin?

- Emm... Si- dije recordando la escena- Antes de salir aquí. Me equivoqué de reservado y fui a parar donde estaba él y su chica.

- ¿Su chica?- dijo Fredo frunciendo el ceño.

- Si. Una chica morena de pelo corto- trate de no sonar afectada.

- No sé de quien me hablas.

- Bueno, no importa- dije tratando de evadir el tema.

- ¿Y qué piensas sobre eso?

- Las cosas cambiaron hace un mes así que, ver esto, solo confirma mis sospechas.

- Es un idiota. Él sabe que no me gusta como ha actuado.

- Yo prefiero dejar las cosas así y no hablar más del tema.

- Está bien- dijo sonriendo- ¿Vienes a bailar?

- ¡Vamos!- dije riendo.



- Justin -



Mi cuerpo de bloqueó nada más verla atravesar la cortina con esa pizca de inocencia y la inseguridad propia de ella. Tartamudeó nerviosa y en sus ojos pude ver dolor, pero mis pies no permitieron seguirla. Me levanté con rabia y dolor y pataleé lo primero que pillé asustando a la chica que todavía estaba a mi lado sin entender nada de lo que había pasado minutos antes.


- Vete, por favor- casi le rogué. Ella se levantó y se fue con cara de confusión.


Salí rápidamente de aquel reservado y giré la vista hacia cada rincón tratando de encontrarla entre la multitud, pero ella no estaba por ahí. Me dirigí al reservado del lado y la vi junto Alfredo caminando entre la multitud en mi misma dirección. ¡Estaba guapísima! Llevaba una falda negra de cintura alta, la cual permitía mostrar sus piernas y una camisa corta de color blanco que dejaba entrever su ombligo. Unos pedazos de tacones marcaban el puntazo y su pelo suelto cayendo en cascada le daba el toque perfecto.

Tenía miedo de acercarme a ella pero no podía quedarme con las ganas, así que me crucé en su camino y ella abrió los ojos sorprendida cuando me vio.


______ le susurró algo al Fredo y al llegar más o menos cerca de donde yo estaba pasó por mi lado y se dirigió a uno de esos reservados. La miré mientras se alejaba y me maldecí. Cuando se metió en el reservado sin tan siquiera mirar atrás y yo suspiré cabreado.


- Calma, bro'- me pidió Fredo- Ella no va a perdonarte hoy y quizá tampoco mañana. Es cuestión de tiempo.

- Quiero hablar con ella. Hoy.

- Queda mucha noche. Déjale un poco de tiempo.



[...]


Dejé de beber y traté de planear el modo de acercarme a ella sin que esta se alejara. Bailé un rato con mis amigos a la salida de su reservado y ella no se movió de dentro.

Cansado de esperar, decidí entrar yo. Avisé a Alfredo y me dirigí a la entrada. Con nerviosismo, aparté la cortina y entré despacio. ______ estaba de espaldas hablando con Miley y no me vio, pero la expresión de Miley hizo que se diese la vuelta.


- ¡Bizzle!- gritó Miley. Así me llamaba cariñosamente.


Se acercó a saludarme y me abrazó mientras vigilaba que ______ no se fuera. Ésta se desplazó a la esquina donde estaban dos chicas mas bailando como locas.


- ¿Cómo estás?- me preguntó Miley llamando mi atención nuevamente.


La verdad es que hacía tiempo que no la veía y era bueno encontrarla de nuevo, pero ______ era mi prioridad.


- Bien. ¿No me ves?- vacilé.

- Eres un idiota- dijo riendo- Me encantan los Journals.

- ¿En serio? Tu lo estás petando con Bangerz.

- ¡Si! Me va muy bien- dijo satisfecha.


Yo no paraba de mirar hacia ______ porque tenía miedo de que se fuera y no encontrarla más tarde.


- Sabes que te aprecio pero ella es buena chica.

- ¡Lo sé!- exclamé molesto.

- ¡Pues déjala!- pidió- Hace un rato estabas con otra y, ¿ahora vienes a buscarla a ella?

- ¿Te lo ha contado?- pregunté sorprendido ya que ella era muy reservada.

- Se hace la dura pero estaba a punto de llorar cuando ha entrado. No ha tenido mas remedio que contármelo.


No supe como responder, así que le lancé una mirada de disculpa y suspiré.


- Quiero arreglar las cosas.

- ¡La cagaste mucho!

- Voy a intentarlo.

- Ella te quiere- dijo sonriendo- ¡Cúrratelo!- yo asentí sonriendo- Si no fueras mi amigo te hubiera pateado las bolas por imbécil- dijo dándome una colleja.


Yo reí y le hice una sonrisa agradecida. Me di la vuelta y noté como ______ se tensó al notar que me acercaba a ella. Me odiaba. En ese instante me daban ganas de darme golpes a mi mismo por haber actuado como un completo imbécil y ser tan egoísta, pero no podía hacer otra cosa a parte de pedirle perdón.


Me acerqué despacio y sus amigos se despidieron y se alejaron dejándonos completamente solos en el momento que me situé en frente de ella. Ella desvió la mirada y empecé a hablar.


- Necesito hablar contigo- dije simplemente.

- No quiero hablar contigo, Justin.

- Pues tan solo escúchame.



- Tu -



Suspiré cansada. Odiaba caer rendida a sus pies por unas simples palabras y sabía que eso iba a suceder si no mantenía la compostura.


- Antes que nada- dije con voz chulesca- Dile a tu chica que deje de perseguirme con la mirada a todos lados controlando lo que hago. Me parece muy bien que te quiera controlar, pero... ¡que me deje en paz!

- ¿Qué chica?- preguntó confundido.

- Yo, lo siento por joderos antes- dije sincera.

- ¡Apenas la conozco!- dijo levantando un poco la voz.

- ¡Me da igual! Ella no tiene por qué mirarme de esa forma. Así que díselo.


Me di la vuelta para tratar de marcharme pero el me cogió mi mano evitando que me fuera.



- Déjame hablar- sus ojos brillaban como si fuese a llorar y su cara me pedía compasión, así que asentí y di un paso atrás.

- Habla.

- Estuve muy ocupado y, aunque me acordaba constantemente de ti, no podía llamarte. Te eché mucho de menos.

- No te creo- dije tajante.

- ¿Por qué?

- Una de tus zorras me mandó un e-mail con las ocho portadas de Vogue de tus ocho supuestas amantes.


Y esto era cierto. Cuando conducía en dirección a la agencia mi teléfono móvil vibró y, un instante que paré en un semáforo, lo abrí. En el e-mail ponía:

"La diferencia entre nosotras y tu es que al menos hemos salido en portada."


Y a continuación, estaban todas las portadas y las entrevistas de las amantes de Justin.

En ese instante me había puesto a llorar, pero la presión de la entrevista me hizo olvidar ese tema hasta el instante en que me encontré frente a Justin y otra zorra.


Él se quedó sin saber que decir.


- Los más divertido de todo es que mientras tu pasas de mí, ellas pierden su tiempo enviándome cositas. Y son tus... ¿tus chicas?-dije sin saber como llamarlas.

- Ellas son unas zorras. ¡La mayoría de ellas ni siquiera las he visto en persona!

- Te hubiera creído. Quizás lo hubiera echo, pero te he visto con una chica antes y luego me has dicho que apenas la conoces.

- ¿Nunca vas a perdonarme?- dijo tirando la toalla.

- Si las cosas hubieran ido de otro modo...

- Ahora ya la he cagado. Lo único que puedo hacer es explicártelo.

- No, lo único que podías hacer es disculparte y preguntarme por la salud de mi padre.


Durante toda la maldita conversación estaba esperando por eso. Solamente esas dos frases me hubieran echo cambiar de opinión, pero lo que me demostraba es que realmente no le importaba nada.



***
#MiLimiteJB

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