Sigue el blog.

domingo, 13 de octubre de 2013

Capitulo Seis



CAPITULO 6


- Tu -



Escuché unos ruidos y me moví tratando de despegar los ojos. Con dificultad, los abrí sintiendo un pinchazo recorrer mi cabeza.


- Ay, dios...- me quejé.


Una voz algo ronca rió a mi lado, lo que provocó que me girara rápidamente.

Imágenes de la noche anterior pasaron por mi mente, haciéndome sentir estúpida por haber bebido tanto. Traté de levantarme, pero un dolor infernal corrió por la planta de mi pie, haciendo que me mis ojos se cerraran con fuerza tratando de evitar que las lágrimas corrieran por mis mejillas.


-¿Estás bien?- preguntó la persona que se encontraba a mi lado, levantándose de golpe mientras me dejaba ver su abdomen desnudo.

- Si- dije mintiendo- Simplemente, no me acordaba.

- Ayer te lo limpié y lo curé mientras dormías. Te lo vendé, pero no lo fuerces mucho, que se te volverá a abrir el corte.

- Gracias- dije confundida.


Estaba molesta, pero agradecida. No sabía como actuar, no sabía que decir ni que hacer, así que simplemente me levanté con mucha precaución. Me puse delante del gran espejo y mire mi horrendo aspecto.


- ¡Dios!- dije con desprecio ante la imagen de mi misma proyectada en la superficie del espejo.


Traté de arreglar mi pelo para dirigirme a mi habitación, pero una voz me lo impidió.


- ¿Está todo bien?

- Si, eso creo- dije dándome la vuelta para mirarlo directamente.


Él estaba acostado en la cama de la misma forma que antes. Una sábana escondía parte de sus piernas, pero el torso desnudo quedaba a la vista. Estaba fuerte, mucho más de lo que imaginaba, y me encantaba como quedaban los tatuajes en su piel.


- Estás enfadada, ¿verdad?

- Creo que eres tu quien está enfadado- dije recordando como me había ignorado la noche anterior.

- ¿Por qué lo dices?

- Una de dos- dije poniéndome nerviosa- O eres muy bipolar o estabas enfadado- él frunció el ceño.

- ¿Por?

- Veo que olvidas pronto las cosas- dije enfadada- Ayer me ignoraste toda la jodida noche, después te fuiste con esa chica y luego volviste como si nada- dije segura.

- ¡No me fui con nadie!- dijo gritando

- ¡No me mientas!- dije mosqueada- ¡Me da igual con quien te fueras, pero deja de mentirme ya! No soy tonta y escuché a Alfredo decirlo- él suspiró frustrado.

- ¡Vale! Me fui con ella pero no hicimos nada. ¡No quise hacer nada con ella!

- ¡Esto es patético! A mi me da igual si te vas con ella o con trescientas más, pero no intentes cambiar si empiezas mintiendo.

- ¡Quiero cambiar! ¡Ayer no hicimos nada! Solo salí a saludarla.

- ¡Es estúpido! No confías en mi. ¿Te crees que soy tonta? Si te gusta quedar con mujeres es un aspecto que no vas a poder cambiar, pero eso no es realmente malo.

- ¿Que quieres decir?- preguntó con el ceño fruncido.

- Puedo entender que tu vida incluya el conocer chicas y salir con ellas. ¡Soy persona, me gustan chicos y eso lo puedo entender!- dije cansada- ¡Pero no se porque me mientes!

- Tu dijiste que no te gustaba ese aspecto de mí.

- ¡Lo mantengo! Pero es porque yo tenía una imagen tuya de chico perfecto y no eres así- dije ya cansada de tantas mentiras.

-¿Qué?- preguntó confundido.

- Mira... ¿Sabes qué? ¡Déjalo!- dije cogiendo mis cosas para marcharme.


Él se levanto corriendo y cogió mi mano evitando que saliera por la puerta.


- Necesito tener a alguien que me apoye realmente y me ayude, y nadie esta ahí cuando lo necesito. Pero con las chicas me siento querido y amado por unos momentos.

- Podrías haberme dicho eso el otro día- dije más calmada- No te juzgo.

- Entonces, ¿me perdonas?

- No tengo nada que perdonar- suspiré- Tu no tienes novia, y hasta dónde yo sé puedes hacer lo que quieras con quién quieras.

- No quiero seguir siendo así- dijo frotándose la nuca- Realmente me apetece enamorarme.

- Uno no decide cuando se enamora.

- Pero prefiero esperar a la chica correcta y dejar de alimentar la fama de mujeriego.

- Me parece muy bien- dije dando saltitos internamente- Ahora... ¿Siempre eres tan bipolar?

- Nunca suelo enfadarme- dijo levantando la voz- Pero tu me sacas de mis casillas.


Yo empecé a reír. Carcajeé muy fuerte tratando de entender sus palabras.



- ¿Yo te saco de tus casillas?- él asintió y yo reí- No sabes de que hablas, Justin. Ayer te faltaron dos minutos para enfadarte conmigo toda la noche. ¿Me puedes decir qué te molesto tanto?

- No.

- ¿No qué?- fruncí el ceño.

- No te lo puedo decir. Sólo me molestó algo.

- ¡Ya está bien!- dije realmente harta- Cuando vayas a ser claro, hablamos.


Cogí mi bolso y me dispuse a marcharme.



- ¡Vale, vale! ¡Te lo diré! ¡No te enfades!- pidió- Te pusiste a hablar con Ryan y a coquetear como si lo conocieras de toda la vida- soltó.

- ¿Que qué? Debes estar de broma...- él negó- ¡Si apenas cruzamos dos frases!

- Pero él acababa de llegar y...- él no sabía que excusa poner.

-No lo sabes ni tu, Justin- dije seria- Supongo que terminaré acostumbrándome a que te enfades...- dije realmente sincera.


Él se enfadaba por pequeños detalles, así que no tenía por qué preocuparme. Si él prefería eso, así íbamos a convivir.


- ¿Lo pasaste bien?- preguntó cambiando radicalmente de tema, lo que me sorprendió.

- Si, de una manera extraña, porque me hubiera gustado que estuvieras con nosotros- él sonrió- Pero supongo que el alcohol me ayudó a olvidarme de todo.

- ¡Ya lo vi!- dijo riendo.

- ¡No me puedes culpar!- dije riendo yo esta vez.


Era extraño como conseguía que pasara del enfado a la risa en unos segundos.



- Ibas muy guapa ayer- abrí los ojos sorprendida.

- Llegas un poco tarde, pero gracias- dije roja.

- No tuve oportunidad entre tanto piropo.

- Tampoco hacía falta.



[...]
Salí de mi habitación recién duchada y con un look casual. Me puse mis botas para poder andar mas cómoda sin que el corte me doliera tanto. Como hacia frió, decidí ponerme un gorrito de lana para darle un toque diferente.
Llamé a la puerta de la suite y me abrió Justin, sonriente. Estaba con el pelo mojado y su aroma me invadió, provocando que me enamorara de su perfume al instante.


- ¡Que guapo estás!- dije sonriendo.


Él frunció el ceño, pero aceptó el cumplido.


- Eso lo debería decir yo- dijo riendo- ¡Tu también estás muy guapa!


Lentamente y de una forma extraña, caminé hacia el interior de la habitación, lo cual lo hizo reír. Yo le di un pequeño golpe en el pecho y el se quejó.


- ¿Qué vamos a hacer?- pregunté entusiasmada.

- No lo sé- dijo elevando los hombros.

- Me dijiste que viniera aquí porque íbamos a salir.

- Pero tu no puedes andar.

- ¡Si puedo! ¡Estoy en Londres!- dije gritando- Ni loco pienses que me voy a quedar encerrada aquí sola y amargada.

- Me puedo quedar contigo.

- No, quiero salir- dije haciendo un puchero.


Me dirigí a la puerta y lo miré.


- ¿Vienes o te quedas?

- No, señorita. No quiero quedarme solo y amargado.


Ambos salimos riendo, sin saber adonde nos dirigíamos.


- ¿Tienes hambre?- asentí- ¿Vamos a comer?

- ¡Vale! ¿A dónde?

- Elige tu- dijo mientras salíamos del hotel.

- ¿McDonald's?

- ¡Me has leído la mente!- dijo riendo- Realmente me apetece una hamburguesa.

- ¡Pues vamos!

- Esperaba que eligieras un sitio más...- pensó por un instante- Fino.

- Donde hay una buena hamburguesa que se aparten los demás lujos.

- ¿Por qué eres así?- preguntó mirándome fijamente mientras caminábamos.

- ¿Así como?- fruncí el ceño.

- Eres como 'la chica' que todo chico quiere tener cerca.

- ¿Qué?- pregunte alucinando.

- Demasiado normal, demasiado como nosotros- dijo sin saber como explicarse.

- Vaya...- dije confundida- ¿Gracias?- dije sin saber como tomármelo realmente.

- ¡No te lo tomes a mal!- dijo rápidamente- Solo es que estoy muy acostumbrado a lo superficial, y tu eres todo lo contrario.

- La superficialidad no te hace feliz.

- Lo sé- rió- Pero llega un momento que todo lo que te rodea es así.

- ¿Te refieres a las mujeres?

- Tal vez- dijo sincero- Ellas son muy perfectas por fuera, sin embargo contigo me divierto mucho más.

- ¡Oh!- me sentí especial por unos instantes- Creo que eso es bueno.

- ¡Si, lo es! - dijo abrazándome por la cintura mientras andamos


Por un momento me imaginé siendo su novia. Caminando cogidos de la mano, mientras nos contábamos nuestras vivencias el uno al otro.


- Empiezas a gustarme un poco más, Justin- dije levantando la cabeza para mirarlo directamente a los ojos.


Él tan solo sonrió complacido y se separó del abrazo, dejándome en una nube de pensamientos.




- Justin -



Estábamos en el McDonald's y ya habíamos terminado de comer. ______ me sorprendía a cada rato. Era tan natural, alegre y retorcidamente extraña, que me conducía a querer estar con ella siempre.


Había ido a pedir un helado y la vi volver ilusionada con él. Una niña pequeña que iba corriendo no la vio y se estampó con ella.


- ¡Oh!- se agachó rápidamente- ¿Estás bien, preciosa?- le dijo a la niña.


La pequeña asintió y se abrazó a ella.


- ¿Te has asustado?- preguntó _____- Lo siento, ¿me perdonas preciosa?

- Si- respondió con hilo de voz.

- ¿Y tu mamá?

- Ahí- -señaló una señora que estaba haciendo cola.



La señora se acercó preocupada al ver a _____ hablando con la pequeña.


- ¿Que ocurre, Lilly?

- Nada, señora, ha tropezado conmigo y se había asustado.

- ¡Oh! Perdónala- dijo sonriendo- Siempre va correteando por ahí.

- No, que me disculpe esta princesita a mí- dijo observando a la pequeña.

- ¡Vamos, Lilly! Vamos a recoger nuestra comida.

- ¿Puedo quedarme con ella?- preguntó la pequeña.

- No, Lilly, ella ha venido a comer- dijo sonriendo.

- ¡No me importa! Ya he terminado. Vaya la cola, yo la cuido- dijo mi amiga.

- Está bien. Pórtate bien- le indico a su hija.



______ se acercó hasta dónde estábamos sentados.


- ¿Te gusta la música?- esta asintió- ¿Y quién es tu cantante favorito?

- Justin.

- ¿Justin?- dijo _______ sonriendo- ¿Justin Bieber?- Lilly asintió.

- Pues mira que coincidencia, porque yo me lo he encontrado antes. ¿Quieres verlo?


La pequeña abrió los ojos sorprendida y asintió frenéticamente.



- ¡Hola!- dije cuando llegaron a la mesa.

- ¿Tu eres Justin?- dijo la niña sin poder creérselo.

- Si, bonita. ¿Me das un abrazo?


La niña corrió a mis brazos y se quedó mirándome como si fuera algo extraño. ______ se sentó enfrente como minutos antes.


- ¿Te gustó mi sorpresa?- le preguntó _____ a la pequeña.

- ¡Si!- dijo abrazándome más fuerte, lo que provocó que riéramos.

- ¿Y cuantos años tienes?- ella señaló tres dedos- ¡Oh! ¡Que mayor! ¿Tienes novio?- ella negó.

- ¿Tu tienes novia?- me preguntó.

- No! Estoy solito. ¿Quieres ser mi novia?

- ¿Ella no quiere?- dijo señalando a ______.

- ¿Yo?- Lilly asintió- Yo si quiero, pero él te prefiere a ti- dijo bromeando a lo que la niña rió.

- No- dice riendo- Tu eres más guapa ¿Sois novios?


Yo miraba la escena sorprendido.


- ¡No soy mas guapa!- dijo _____ riendo- Tu eres toda una princesa.

- ¡Yo quiero que sea su novia!- dijo sentada a mi lado.


_______ y yo nos miramos y una extraña sensación recorrió mi cuerpo.



- ¡Lilly! ¡Vamos a comer!- dijo su madre- Gracias por cuidar de ella.


Se llevó a la pequeña, que antes de irse, se despidió con un abrazo.



- Que extraña obsesión tenía con nosotros- dije riendo.

- Eso es porque hacemos buena pareja- dije decidido.

- Lo dudo, Bieber- rió- Sinceramente pienso que tu novia tiene que ser más...- se quedó pensativa unos segundos- Más llamativa.

- ¿Cómo?- pregunté levantando una ceja.

- Si, que esté a tu altura.

- ¿Que tonterías estás diciendo?- dije asombrado.

- ¡Eres cortito, eh! Tu novia tiene que ser alguien como tu. Más alta, más perfecta, ¿entiendes?

- No quiero perfecciones.

- ¡Déjalo! No quiero discutir- dijo riendo- ¿Nos vamos?


Yo asentí y salimos de ahí, despidiéndonos de Lilly con un saludo de mano.


- ¿A dónde vamos?- le pregunté.

- Quiero ir al hotel.

- ¿Te duele?- ella asintió- ¿Mucho?

- Bastante.

-Sube- le dije señalando mi espalda y ella frunció el ceño.

- ¿Estás loco?

- ¡Venga ______, no seas tonta! Sube y te llevo un poco.

- No soy como una de tus esqueléticas amigas. Peso más.

- ¡No digas tonterías! ¡Sube!



Ella se puso detrás de mi y se impulsó. Yo rodeé con mis manos sus muslos y empecé a caminar escuchando su risa sobre mis oídos, lo que me provocaba cosquillas. Entre ratos a pie y ratos andando lentamente, llegamos a mi suite.


- Tengo que decirte que pesas muchísimo menos que unas de mis amigas esqueléticas.


Ella rió y luego se sentó en el sofá, quitándose las botas para ver su herida.




- Tu -


Lo pasaba bien a su lado, cosa que me sorprendía y me encantaba a la vez. Él era una simple persona como yo y, simplemente, me olvidaba de quién realmente era cada vez que estaba con él.


- ¿En qué piensas?- preguntó acostado sobre su cama mientras yo curaba mi corte sentada en el suelo.

- ¿Realmente?- pregunté levantando mi mirada para verlo y este asintió- Creo que podrías llegar a ser uno de mis mejores amigos si no fuera todo así- dije sin saber muy bien como expresarme.

- ¿Así como?- preguntó frunciendo el ceño.

- Como es- dije riendo- Pues que estoy aquí por un proyecto y me iré en tres semanas, y además tu eres el más famoso entre los famosos- dije exagerando.

- ¡No digas mas que estás por un proyecto!- dijo levantando un poco la voz.

- ¿No es verdad?

- Tu dijiste que te daba igual.

- Y es cierto, pero realmente si no fuera por esa jodida pregunta y por tu propuesta no estaría aquí y, realmente, dentro de un mes tendré que volver para contarles a todos, aunque puedes estar tranquilo porque no voy a hablar nada malo sobre ti.

- ¿Y sabes por qué?- dijo en tono amenazante- Tu, dentro de un mes y un día, seguirás aquí. Conmigo.


Después de esto salió por la puerta, dejándome desconcertada y muy rayada.


Sin pensarlo dos veces me acosté sobre su cama y traté de pensar y recapacitar, pero cuando me di cuenta estaba sumida en un sueño precioso.


Abrí los ojos desperezándome cuando noté un cuerpo a un lado de la cama. Mis ojos se abrieron exageradamente cuando observé a Justin acostado a mi lado, viendo la televisión. Se volteó cuando sintió que me movía y sus ojos se clavaron en los míos.


- Lo siento, lo siento- me levanté de golpe- Me dormí sin querer y... lo siento- dije levantándome mientras lo miraba .

- Shawty, que no pasa nada- dijo riendo de lo más natural- No molestas, si es lo que estas pensando.



El jodido me leyó la mente- pensé.


- Debe ser el calmante que me tomé- dije rascándome la nuca.

- ¡No le des más vueltas! Solo estabas durmiendo.

- Está bien- dije sonriendo- Pero me hubieras podido despertar.

- Te veías tierna- dijo con una sonrisa pícara.

- Gracias- dije roja como un tomate- ¿Que haces?

- Veo la televisión, pero me aburro.

- ¿Y porque no...- dije haciéndo como si pensara- cantas?

- ¿Ahora?- asentí- ¿Que puedo cantar?

- ¡Heartbreaker!- exclamé.

- ¡Oh no, Shawty! Tendrás que esperar como todas- yo le lancé una mirada fulminante.

- ¿Soon?- dije bromeando.

- Soon, baby- dijo riendo.



Me quedé mirándole por unos segundos y mis labios pedían a gritos rozar los suyos, pero controlé mis impulsos. No quería que pensara nada extraño, así que dejé de mirar sus apetitosos labios y me enfoqué en sus preciosos ojos.



- Yo sé componer canciones- dije para romper el silencio.

- ¿En serio?- preguntó con una media sonrisa- ¿Has compuesto alguna?

- Si- dije avergonzada- Pero ni pienses que vas a escucharla.


Se levantó de la cama y se marchó para coger su guitarra y colocarse en el suelo a mi lado, con la guitarra, un papel y un bolígrafo.


-Vamos a componer algo.

- Eh...- dije nerviosa- Sé componer, pero no paso de el estribillo.


Él rió, pero empezó a tocar unos acordes con la guitarra. Y, entre susurros, melodías, palabras y acordes, empezamos a escribir sentimientos, sensaciones y todas aquellas emociones que sentíamos.


***

· Si quieres que te avise en el siguiente capitulo RT este link
· ¡LECTORAS! Decirme las fechas de vuestros cumpleaños por twitter (@SmokingDreams) #MiLimiteJB y una breve opinión. ;)

No hay comentarios:

Publicar un comentario