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sábado, 12 de enero de 2013

Capitulo 34 ~ ¿Sigue en pie el castigo?

(MARATÓN 3/4)



- Narra Justin -

Habíamos llegado a casa y estábamos sentados en el sofá mientras yo charlaba con los chicos. Marie se había ido arriba, pero todavía no había bajado. Hablaba con los chicos de un montón de cosas que les habían pasado cuando su voz nos interrumpió.

M: ¡Justiiiin!- gritó.

J: ¡Dime, Shawty!- grité. Ryan y Chaz me observaron con los ojos como platos.

J: ¿Puedes subir un momento?- me pidió. Miré a los chicos y ellos asintieron con la cabeza mientras reían.

J: Ve bro'. Tu chica te reclama.

Yo con una sonrisa tonta, por lo bien que sonaban esas palabras, subí arriba.

J: ¿Que pasa, Shawty?

M: ¿Puedes leer la carta?- dijo con una sonrisa.

J: ¿Ahora?

M: Porfi...- dijo poniendo morritos. Yo, cediendo a sus súplicas, saqué la carta de mi bolsillo y la abrí lentamente.

M: ¿Quieres que la lea yo?- asentí mientras le daba la carta- Dice así...

"Hola Justin.

Supongo que esto no lo leerás tu, pero si esa posibilidad de uno entre mil se ha cumplido, es porque mi suerte esta cambiando.

Voy a ser directa y no muy extensa, ya que sé que como esta carta recibes muchas.

No soy belieber, no te amo más que nada, pero mi hermana sí.

Por cosas del destino y de la vida, ella no puede decirte lo mucho que te quiere, y te contaré el porqué... Ella tiene cáncer y hace como tres semanas que terminaron de darle las sesiones de quimioterapia. Se llama Angy y tiene 9 años. Es lo más precioso que te puedes encontrar en la vida. Quería pedirte una cosa. Dentro de tres días es su cumpleaños, cumple 10 años. Simplemente una foto firmada o un vídeo sé que le darían fuerzas para seguir adelante. Bueno, quizá me paso de la raya con todo esto, pero al menos quiero que sepas que aquí tienes una niña de diez años enamorada de ti. Nada más.

Cuídate y gracias."


Ella me miró con los ojos brillantes, a punto de desbordarse. Me quedé mirándola esperando una respuesta. Ella agachó la cabeza y susurró.

M: Debes hacer algo...

Y salió a toda prisa de la habitación. Yo la vi, iba llorando pero no entendía el motivo, algo por dentro se me rompió y sin pensármelo mas, la seguí. La escuché en mi habitación, que estaba enfrente. Abrí la puerta y la encontré encima de la cama, llorando.

J: Shawty, ¿estás bien?- se puso en pié y me abrazó como si no hubiese mañana. Verla así me destrozaba por dentro, aunque trataba de evitarlo.

J: ¿Que te pasa?- dije quitándole un mechón que se había colado en su cara.

M: ¿Y si le pasa eso a Callie? ¿Y si ella esta enferma de verdad?- dijo entre sollozos. Ahora entendía todo.

J: Hey, hey, hey... Nada de eso va a pasar. Callie es una niña sana y fuerte,. Ya verás como ella no tiene nada- dije mientras la abrazaba.

M: ¿Y como puedes saberlo?

J: Me lo dice el corazón, Shawty- besé su frente- Ella está perfecta, como su hermana.

Ella me miró, mientras su cara empapada dejaba salir una sonrisa.


- Narra Marie -

Ya estaba mas relajada, me había tranquilizado. Justin lo había conseguido. Esa carta me hizo ver la parte mala de las cosas pero, como siempre, ahí estaba Justin para hacerme feliz.

M: Justin...- me miró- Prométeme que veras a esa niña.

J: Te lo prometo. Y tu vendrás conmigo- sonrió.

M: No, eso no hace falta. Tu solo hazla feliz.

J: Tienes que ayudarme con la sorpresa- dijo con una sonrisa.

M: Está bien- sonreí.


[...]


J: Esta noche comeremos en un local de sushi. ¿Te apetece?

M: Prefiero quedarme aquí- lo mire para ver su cara- ¿Noche de chicos? Hace tiempo que no hacéis una.

J: Sabes que no- sonrió- No sé ni para que te molestas en decirlo, ni tan siquiera en intentarlo. O vienes o me quedo aquí.

M: No te dejaré.

J: Has venido aquí para estar conmigo y no sola en esta casa tan grande.

M: Por una noche no pasa nada, no me secuestrarán- le saqué la lengua.

J: ¡Que no! O vienes o me quedo.

M: No, no y no. No quiero que piensen que te quiero para mi solo- Justin rió, pero rió muy fuerte. Yo le di un puñetazo para que parara de una vez.

J: ¿Se puede ser mas tonta?

M: ¡Eh!- le di una colleja- No te pases- él se levanto y me dio un beso en la cabeza.

J: A las nueve te quiero lista y perfecta como siempre, aquí mismo- dijo señalando el suelo que estaba bajo sus pies con el dedo índice

M: Eh, que yo no...

J: Puntual- me interrumpió y guiñó un ojo. Y yo, como una jodida enamorada, sonreí.


[...]


Estaba a punto de salir, me faltaban los últimos retoques y estaría lista. Me había rizado el pelo, por cambiar un poco, y me apetecía salir mas elegante.


Golpearon la puerta de mi habitación.

M: Adelante.

Un elegante y sonriente Justin abrió la puerta.

J: Llegas tarde.

De pronto me echo un vistazo de arriba a abajo, bueno, más bien varios. ¿Que le pasaba a ese rubio de ojos caramelo?

M: ¿Que tengo?- pregunté mirándome. Él ignoro mi comentario y lanzó una pregunta.

J: ¿Sigue en pie el castigo?- dijo humedeciendo sus labios.

Yo reí y lo abracé. Si, en verdad, era un pedazito de pan.

M: Mmmmm...- me mordí el labio- Seguirá hasta que yo quiera.

J: ¿Y dónde vas tan fresca? Hace frío, eh.

M: Ya ¿Pero sabes qué? Para presumir hay que sufrir- le saqué la lengua.

J: ¿Y si te piden una cita se la darás?

Reí descontroladamente por el cambio de tema tan brusco que Justin había echo.

M: No montes películas, Just- dije entre risas.

Me dispuse a salir pero me cogió la cintura. Estaba como a dos centímetros de su boca. Quería besarle, pero mi orgullo era mucho más fuerte.

M: Justin... Si se te ocurre besarme, no lo harás nunca mas- el me miró con una mezcla de miedo y ansias.

J: ¿Por qué eres tan mala?

M: ¿Que he echo yo?- dije haciéndome la indignada.

J: Me castigas, luego te vistes sexy y ahora no me dejas besarte.

M: Tu te lo has buscado- sonreí triunfante.

De pronto escuchamos un grito de una voz ruda y algo molesta. Era Ryan, que ya se hacía notar.

R: ¡Chicos! Me encanta que se den mimitos, pero... ¿y si nos vamos a cenar? Mis tripas rugen.

Nos dimos la vuelta y lo vimos ahí, mirándonos mientras Justin me cogía por la cintura. Yo, inconscientemente y sin poder evitarlo, me sonrojé.

J: Tío, siempre estas interrumpiendo- le lanzó las llaves- Ir subiendo, vamos volando.

El carcajeó y susurró algo que no entendí.

M: Vayámonos, Just. No quiero que piensen cosas que no son.

J: Dame un besito, pequeñito, pequeñito...

Yo sonreí y me acerqué muy lentamente hacia sus labios. Iba demasiado despacio y él me miraba ansioso. De pronto, junté mis labios con los suyos con tan solo un leve toque. No fue mas que un roce, un pequeño roce. Y salí corriendo de la habitación deshaciéndome rápidamente de sus brazos para no caer rendida a sus encantos.

Estaba colgando de sus ojos, de su pelo, de su boca... de él. Me tenía perdidamente enamorada.


***

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