(MARATÓN 1/4)
La puerta se abrió y apareció Justin.
Venia un poco bebido, pero andaba perfectamente. Entró directamente
al baño sin ni siquiera mirarme.
M: Bueno amiga, ya te llamaré. Ha
llegado el señorito. Deséame suerte.
Y: Suerte amiga. Y no seas mala.
____________Capitulo 32______________
- Narra Marie -
Justin salió del baño y subió a su
habitación sin tan siquiera mirarme.
Me sentí como una mierda pero no quise
montar mas drama, así que decidí dejar que pasara el día y ya
llegaría uno nuevo.
Estaba aburrida, así que me metí en
Twitter. Respondí menciones, seguí a nuevas beliebers y
cantantes... Me informé sobre los últimos twetts de Rihanna y me
quedé rayada porque había vuelto con Chris, pero finalmente lo
acepté. A mí como cantantes me encantaban los dos pero como pareja
no me convencían.
Luego, sin poder resistirme, me metí
en el perfil de Justin. ¿Y cual fue mi sorpresa?
Había varios tweets refiriéndose a
unas chicas que habían visto en no se qué sitio. Los tweets eran
enviados a Lil Twist y este le respondía. También había varias
fotos con chicas en el Instagram. Había comentarios de Lil Twist
diciendo que estaban buenas y más cosas que no quise leer.
Me sentí más mierda todavía, pero ya
estaba harta de sufrir y de pasarlo mal. Si Justin quería eso, yo lo
aceptaría.
[...]
Después de estar unas dos horas viendo
televisión sin saber nada de Justin, decidí comer algo, mas que
nada por matar el aburrimiento.
Eran las seis de la tarde. Entré a la
cocina y saqué la sandwichera, me puse un poco de zumo y comí allí
mas sola que la una. Realmente me sentía mal, me sentía sola. Era
un poco difícil de explicar.
Sentí que alguien entraba en la
cocina. Rápidamente me giré. Era él. Se le notaba cansado y
preocupado, pero hice lo mismo que él hizo conmigo, lo ignoré.
J: Pensaba que te esperarías para
merendar- dijo mirándome por primera vez en todo el día.
M: Ah, lo siento- dije seca- No sabía
que habías llegado.
J: Pero si me has visto entrar.
M: ¿Si? No me acordé, lo siento- dije
seca. Iba a salir de la cocina pero me cogió del brazo.
J: ¿Que te ocurre?
M: No se, dímelo tu.
J: ¿Yo? Iba a salir contigo, eres tu
la que no te has querido venir.
M: Mira, paso de pelear- suspiré-
Estaba molesta ¿Que querías? ¿Que me fuese contigo cabreada?
J: ¿Entonces ahora porque te enfadas?
M: ¿Yo? Haz memoria, Just. Has entrado
y ni me has mirado.
Me fui de ahí y él se quedó
preparándose la comida. Yo estaba llegando al límite y no quería
explotar, no quería saltar porque sabía que ese sería el fin de
todo esto. Suspiré varias veces, conté hasta diez y me senté a ver
la tele otro rato.
J: Marie, necesito hablar contigo-
escuché y de pronto me tensé. Él nunca me llamaba Marie, o al
menos no con ese tono de voz.
M: Como quieras- él se acercó y se
sentó a mi lado.
J: Necesito contarte algo- ahí me
relajé, al menos yo no tenía la culpa.
M: Vamos, lo que quieras.
J: He besado a una chica esta mañana-
dijo con la cabeza agachada.
¡BUUM! Todo la casa me cayó encima.
Todo el mundo me calló encima ¿Ese era el que me hacía promesas de
amor?
J: Había bebido y ella me besó, pero
yo ni siquiera le seguí el beso- se excusó.
M: Perfecto...
Fue lo único que me salió en ese
momento. Cogí mi bolso y salí de allí, de la mansión y de todo lo
que me recordara a él. No quería que esto me afectara, pero era
demasiado tarde, estaba prendida a él y por mi mala suerte no era
mutuo. Respiré varias veces para no dejar paso a mis lágrimas.
Nadie las merecía.
- Narra Justin -
Besar a esa chica me había ayudado a
darme cuenta de que sí quería a Marie, que sus besos significaban
demasiadas cosas y, a pesar de esto, me era muy difícil decírselo,
pero tuve que hacerlo.
No sabía donde había ido y encima
ella no conocía la ciudad. Cogí mi móvil y le envié un mensaje.
J: "Perdóname, por favor. No
conoces la ciudad, te vas a perder"
M: "Tranquilo, voy a bailar.
Volveré pronto. No te preocupes"
[...]
Las nueve de la mañana y no podía
dormir. Mi conciencia no me dejaba. En una hora tenía que ir a por
los chicos y yo no podía seguir así con Marie. Necesitaba pedirle
perdón mil veces, decirle que la quería y que la necesitaba a mi
lado.
Decidido, entré en su habitación, sin
mas.
J: Shawty...- susurré- Marie...
Shawty...
Ella abrió los ojos y se incorporó al
instante.
M: Dime ¿Que quieres?
J: ¿Podemos hablar?
M: ¿Para eso me despiertas?
J: Si...- suspiré- Tenemos que ir a
por los chicos y quiero arreglarlo antes contigo.
M: No tienes nada que arreglar. Yo
estoy bien contigo y punto.
J: Quiero que seas mi novia.
Lo dije sin pensar, dejándome llevar
por los sentimientos.
M: ¿En serio me pides eso después de
besarte ayer con otra chica?
J: Gracias a esa chica confirmé que te
quiero. No hay mas. Ayer me sentí mal y no pude ni mirarte a la
cara, pero es porque me encantas, y cuando te lo digo y tu te niegas
a aceptarlo me dan ganas de susurrártelo día y noche.
M: Pero es que no entiendo tu capricho
de decirme esas cosas ¿Para qué?
J: Porque lo creo y me apetece decirlo.
M: Pero a veces siento que lo haces
para...- suspiró- Para hacerme la pelota, no sé... Saber que hay
millones de chicas preciosas y perfectas y que tu me dices esas cosas
a mí me parece en plan burla...
J: ¿A mí que mas me da si hay chicas
más guapas? Si me gustas tu, ¿a quien le tengo que decir eso?Yo soy
así, si te veo linda te lo diré -Ella sonrió- Igual que ahora que
te ves demasiado tierna.
M: Ya, ya... ¡Cállate!- gritó
riendo.
J: Cállame tu- dije a pocos
centímetros de sus labios.
M: ¡No, Just! Ahora no me apetece-
susurró.
J: ¿Y por qué te acercas tanto?
M: Porque en verdad si me apetece, pero
no te lo mereces- se levantó y se metió en el baño.
J: ¿Me perdonas?- dije metiéndome
detrás de ella.
M: Justin Bieber- dijo enfadada pero
intentando no reír.
J: Dime, señorita- dije bromeando.
M: Sal de mi baño, quiero ducharme.
J: Dame un beso y salgo- dije mientras
avanzaba hacia ella.
Ella se acercó rápidamente y beso en
la mejilla. Sonrió maliciosamente y yo la miré esperando algo más.
J: ¿Eso es todo?- dije frunciendo el
ceño.
M: No voy a comerme las babas de
aquella chica- yo reí.
J: Pero si ya hace muchas horas.
Además, me he lavado los dientes.
M: Me da igual, Just- rió- Es un
pequeño castigo.
J: ¿Pequeño? Ese es el peor castigo,
señorita Dremer.
M: Y no te pases- dije pareciendo
enfadada.
J: ¿Entonces me perdonas?- dije serio,
esta vez.
M: ¿Lo dudabas? Tu todavía eres
libre. No creo que sea nada malo besar a una chica, así comparas-
dijo vacilando.
Yo reí. El 'todavía' ese me había
encantado, ¿para que negarlo?
J: Pues sin duda, me quedo contigo.
Ella me abrazo muy fuerte, cosa que
necesitaba. Después beso mi cuello y me miro picaramente.
J: ¿Y hasta cuando es el castigo?
M: Mmm... Deja que me lo piense...-
rió- Ahora déjame bañarme, Biebs.
J: Está bien, pero no lo alargues. Ya
sabes que mis labios se secan.
Ambos reímos y, entre su risa, me
perdí una vez mas.
Salí del baño con una enorme sonrisa
y con una lección aprendida. 'No cometas errores cuando de verdad
quieres a alguien'.
***
<<< Sigue el maratón

Dios me encata sigue pprfavor no pares es la menor novela que e leido
ResponderEliminar