(MARATÓN 4/4)
- Narra Justin -
Bajé corriendo detrás de ella. Me había dejado con mas ganas. Era mala, muy mala, pero eso me encantaba, a estas alturas... ¿Qué es lo que no me gustaba de ella? Yo mismo responderé. Nada.
Al salir por la puerta principal vi a Marie subir a la parte trasera de mi coche. ¿Dónde iba? Las damas siempre van delante, en el asiento del copiloto- pensé.
J: ¿Que haces bro'?- dije cuando ya estaba dentro del coche, mientras observaba a mi copiloto, que no era nadie mas que mi gran amigo Ryan.
R: ¿Como que qué hago?- escuché la risa de Marie detrás- porque te separes de tu chica unos minutos no va a desaparecer- yo sonreí.
M: No digas bobadas- respondió atrás ella.
R: Por cierto...
J: Miedo me das- reímos.
R: Vigilala. Va muy guapa.
Yo lo miré con los ojos abiertos e, instantáneamente, miré a Marie la cual agachó la cabeza, algo sonrojada.
R: Tranquilo. Es toda tuya- dijo levantando los brazos, como pidiendo paz, y todos reímos.
[...]
La boca me dolía de tantas risas. La mezcla de Marie y Ryan se volvía muy graciosa. Ellos ya estaban en confianza y Chaz iba soltándose. Ryan intentaba picar a Marie, pero esta siempre encontraba una respuesta mejor. Había recibido una llamada de Scooter, que me avisaba que mañana tendría que ir al estudio. Yo tuve que aceptar pero no quería dejar a esos tres solos. ¡Never!
Estábamos en los postres.
C: Justin, ¿os venís mañana al parque de atracciones?
R: ¡Si! Eso quería preguntarte. Será divertido.
J: Pues... De eso quería hablaros- ellos se pusieron tensos y yo sonreí para relajaros- Mañana tengo que ir al estudio y no me dejan otra opción- dije rascándome la nuca- Y Marie viene conmigo.
R: A sus ordenes, capitán- dijo en plan burla colocando su mano derecha sobre la frente, como si fuese un saludo militar. Yo sonreí.
M:¿Y porque tengo que ir? Puedo ir con ellos al parque de atracciones.
J: Alfredo quiere verte- dije sonriendo- Y yo quiero que vengas.
R: ¡Oh!- lo miramos inmediatamente - Ya se ponen ñoñas.
Yo puse los ojos en blanco y Marie se sonrojó al instante. Sé que hablar de nosotros dos la ponía nerviosa, pero quería que se acostumbrara porque tenía que ser la futura Bieber y no había dudas.
A esta le sonó el móvil, miró la pantalla, sonrió y lo cogió. Hablaba en español, pero pude entender el 'Hola' o 'Muy Bien' y palabras así muy fáciles, lo básico en el idioma. Terminó de hablar y la miramos esperando una aclaración.
M: Era Yarey- dijo mirándome.
R: ¿Quien es Yarey?
J: Es su amiga, otra bailarina que vino con nosotros.
R: Ahhh.
M: Esta con Christian en Atlanta- dijo emocionada.
J: O sea... Que ellos... ¿Ellos están juntos?- Marie asintió sonriendo.
C: Bro' Se te han adelantado- Marie le lanzó una mirada asesina y yo reí.
R: ¿Y de donde es?
M: Pues bobito, si es mi amiga, será de España. ¿No crees?- dijo burlándose.
R: ¿Que tenéis las españolas?- dijo mientras miraba a Marie- Había chicas de medio mundo y los dos os habéis fijado en las españolas.
J: ¿Es que no lo ves?- dije señalándola, todos la miramos y ella bajo la mirada, sonroja y con una sonrisa.
M: ¿Que problemas tienes con las españolas?
R: ¿Yo? Pues que cuando hablas español es como si te burlaras de nosotros.
M: Eso es lo mas estúpido que he escuchado nunca- rió- Eso lo dicen con el alemán o el chino, pero ¿el español? Es la mejor lengua- los tres me miraron enseguida- Después del ingles, claro- aclaré.
C: Habla algo.
M: ¿Que quieres que diga?
R: Di, me llamo Marie y amo a Justin Bieber- ella se quedo pensando, pero finalmente cedió.
M: Me llamo Marie y amo a Justin- dijo esta vez en español.
Nosotros tres nos quedamos embobados como tontos.
Bajé corriendo detrás de ella. Me había dejado con mas ganas. Era mala, muy mala, pero eso me encantaba, a estas alturas... ¿Qué es lo que no me gustaba de ella? Yo mismo responderé. Nada.
Al salir por la puerta principal vi a Marie subir a la parte trasera de mi coche. ¿Dónde iba? Las damas siempre van delante, en el asiento del copiloto- pensé.
J: ¿Que haces bro'?- dije cuando ya estaba dentro del coche, mientras observaba a mi copiloto, que no era nadie mas que mi gran amigo Ryan.
R: ¿Como que qué hago?- escuché la risa de Marie detrás- porque te separes de tu chica unos minutos no va a desaparecer- yo sonreí.
M: No digas bobadas- respondió atrás ella.
R: Por cierto...
J: Miedo me das- reímos.
R: Vigilala. Va muy guapa.
Yo lo miré con los ojos abiertos e, instantáneamente, miré a Marie la cual agachó la cabeza, algo sonrojada.
R: Tranquilo. Es toda tuya- dijo levantando los brazos, como pidiendo paz, y todos reímos.
[...]
La boca me dolía de tantas risas. La mezcla de Marie y Ryan se volvía muy graciosa. Ellos ya estaban en confianza y Chaz iba soltándose. Ryan intentaba picar a Marie, pero esta siempre encontraba una respuesta mejor. Había recibido una llamada de Scooter, que me avisaba que mañana tendría que ir al estudio. Yo tuve que aceptar pero no quería dejar a esos tres solos. ¡Never!
Estábamos en los postres.
C: Justin, ¿os venís mañana al parque de atracciones?
R: ¡Si! Eso quería preguntarte. Será divertido.
J: Pues... De eso quería hablaros- ellos se pusieron tensos y yo sonreí para relajaros- Mañana tengo que ir al estudio y no me dejan otra opción- dije rascándome la nuca- Y Marie viene conmigo.
R: A sus ordenes, capitán- dijo en plan burla colocando su mano derecha sobre la frente, como si fuese un saludo militar. Yo sonreí.
M:¿Y porque tengo que ir? Puedo ir con ellos al parque de atracciones.
J: Alfredo quiere verte- dije sonriendo- Y yo quiero que vengas.
R: ¡Oh!- lo miramos inmediatamente - Ya se ponen ñoñas.
Yo puse los ojos en blanco y Marie se sonrojó al instante. Sé que hablar de nosotros dos la ponía nerviosa, pero quería que se acostumbrara porque tenía que ser la futura Bieber y no había dudas.
A esta le sonó el móvil, miró la pantalla, sonrió y lo cogió. Hablaba en español, pero pude entender el 'Hola' o 'Muy Bien' y palabras así muy fáciles, lo básico en el idioma. Terminó de hablar y la miramos esperando una aclaración.
M: Era Yarey- dijo mirándome.
R: ¿Quien es Yarey?
J: Es su amiga, otra bailarina que vino con nosotros.
R: Ahhh.
M: Esta con Christian en Atlanta- dijo emocionada.
J: O sea... Que ellos... ¿Ellos están juntos?- Marie asintió sonriendo.
C: Bro' Se te han adelantado- Marie le lanzó una mirada asesina y yo reí.
R: ¿Y de donde es?
M: Pues bobito, si es mi amiga, será de España. ¿No crees?- dijo burlándose.
R: ¿Que tenéis las españolas?- dijo mientras miraba a Marie- Había chicas de medio mundo y los dos os habéis fijado en las españolas.
J: ¿Es que no lo ves?- dije señalándola, todos la miramos y ella bajo la mirada, sonroja y con una sonrisa.
M: ¿Que problemas tienes con las españolas?
R: ¿Yo? Pues que cuando hablas español es como si te burlaras de nosotros.
M: Eso es lo mas estúpido que he escuchado nunca- rió- Eso lo dicen con el alemán o el chino, pero ¿el español? Es la mejor lengua- los tres me miraron enseguida- Después del ingles, claro- aclaré.
C: Habla algo.
M: ¿Que quieres que diga?
R: Di, me llamo Marie y amo a Justin Bieber- ella se quedo pensando, pero finalmente cedió.
M: Me llamo Marie y amo a Justin- dijo esta vez en español.
Nosotros tres nos quedamos embobados como tontos.
- Narra Marie -
J: ¿Nos vamos a dar una vuelta?
C: ¿Ahora? Bro' Yo estoy muy cansado del viaje.
R: Si... Yo prefiero irme a casa.
M: Pues a mi si que me apetece- dije riendo.
C: Pues ir vosotros dos- le guiñó un ojo a Justin.
J: ¿Y como volvéis?
R: Ya nos pedimos un taxi.
J: Esta bien, como queráis.
[...]
Hacia frió pero se podía soportar. Es mas, me encantaba la brisa que se colaba por los rincones mas hondos de mi piel. Mi mano estaba junto a la de él, y mi sonrisa se podía distinguir entre la oscuridad de la noche. Esa oscuridad dejaba ver las luces que me maravillaban de la ciudad. Era algo increíble... Yo, aquí, junto a Justin, en Los Ángeles, algo que ni en sueños hubiera imaginado.
J: ¿En que piensas?- dijo interrumpiendo mi nube de pensamientos. Yo bajé la cabeza avergonzada y sonreí.
M: En como ha cambiado todo- él sonrió- Si nada de esto hubiera pasado, yo me encontraría en mi casa, en España, seguramente abochornada del calor y, tal vez, hasta escuchando tus canciones- sonrió.
J: Doy gracias a dios de que tu madre te apuntara a esa academia- yo sonreí avergonzada- ¡Ah! Y también por hacerte perfecta.
Bum, bum, bum... Corazón a mil docientos por hora.
M: No digas tonterías, bobo- sonreí- Aquí el único perfecto eres tu- dije mordiéndome el labio inferior- Tu madre te trajo al mundo mas bello de lo normal.
J: ¡Oh! ¿Es una declaración de amor?- dijo tímido y con una sonrisa.
M: Pareces tonto, Just- el frunció el ceño, sin comprender, y yo reí- Sabes de sobra que te quiero mucho y no hace falta que te lo diga a cada momento.
J: Entonces...- dijo dudoso- ¿Por qué no quieres salir conmigo?- dijo curioso, como si fuese un niño pequeño. Yo reí ante su reacción.
M: Ese es el problema- me miró ansioso por conocer mi respuesta- No sé... Yo si que quiero, pero todo es tan extraño...- suspiré- No quiero ser odiada ni que se hable de mí- él sonrió- Solo quiero ser feliz.
J: ¿Y conmigo no lo eres?
M: Mucho.
J: Entonces no hay excusa. No hay cosa que desee mas que estar contigo.
Empecé a plantearme que me estaba siendo sincero. Que de verdad le importaba y que no era solo una chica mas. Las dudas mareaban mi mente...
M: Si fuera todo tan fácil- murmuré.
J: Y lo es. Por una vez piensa en ti misma y no el los demás- sonreí- Bueno, y en mi también- rió- ¡Arriésgate!
M: Lo haré- dije convencida.
J: ¿Eso es un si?- pregunto nervioso.
M: ¡Justin! ¿Esa es la manera de pedírmelo?- dije de broma-
J: Tienes razón- reímos.
M: Era broma, Just.
J: ¡No! No digas nada- yo fruncí el ceño- Mañana por la noche tienes una cita- iba a responderla- Y... ¡Shhh! No puedes decir que no.
Los dos reímos, y es que estar junto a él era especial aunque estuviéramos en un bosque sin agua ni comida. La manera en que me convencía y no me deja protestar me enamoraba mas y mas y mas...
[...]
Estábamos en una cafetería comiéndonos unos helado. Estaba bastante lleno, pero a nadie parecía importarle que Justin se encontrara ahí.
J: ¡Shawty! Nos están fotografiando.
M: ¿Quien?- dije ojeando la cafetería.
J: Paparazzis. Están en la cera de enfrente y creo que nos han seguido desde el restaurante- dijo señalando la cera de enfrente con un movimiento de cabeza, la cual podía observar perfectamente desde donde estaba sentada.
M: ¡Que pesadilla!- dije en un susurró, a lo que él rió.
J: ¡Déjalos, babe! Ellos hacen su trabajo.
Y, efectivamente, cuando salimos de la cafetería una nube de paparazzis nos rodearon rápidamente. Justin cogió mi mano y empezamos a caminar. Ellos empezaron con las preguntas estúpidas de siempre y, de pronto, Justin paró y respondió.
"Ellas es Marie, ya la conocéis. Es de España y aparte de ser mi bailarina es una gran amiga. Solo pido un poco de respeto porque ella no es famosa. Así que ahora, si me permitís, queremos irnos tranquilamente. Ya he respondido. Gracias y adiós."
Y salimos de ahí, con las voces de los paparazzis preguntando, aunque ahora no nos perseguían. Estos paparazzis eran incansables.
J: ¿Nos vamos a dar una vuelta?
C: ¿Ahora? Bro' Yo estoy muy cansado del viaje.
R: Si... Yo prefiero irme a casa.
M: Pues a mi si que me apetece- dije riendo.
C: Pues ir vosotros dos- le guiñó un ojo a Justin.
J: ¿Y como volvéis?
R: Ya nos pedimos un taxi.
J: Esta bien, como queráis.
[...]
Hacia frió pero se podía soportar. Es mas, me encantaba la brisa que se colaba por los rincones mas hondos de mi piel. Mi mano estaba junto a la de él, y mi sonrisa se podía distinguir entre la oscuridad de la noche. Esa oscuridad dejaba ver las luces que me maravillaban de la ciudad. Era algo increíble... Yo, aquí, junto a Justin, en Los Ángeles, algo que ni en sueños hubiera imaginado.
J: ¿En que piensas?- dijo interrumpiendo mi nube de pensamientos. Yo bajé la cabeza avergonzada y sonreí.
M: En como ha cambiado todo- él sonrió- Si nada de esto hubiera pasado, yo me encontraría en mi casa, en España, seguramente abochornada del calor y, tal vez, hasta escuchando tus canciones- sonrió.
J: Doy gracias a dios de que tu madre te apuntara a esa academia- yo sonreí avergonzada- ¡Ah! Y también por hacerte perfecta.
Bum, bum, bum... Corazón a mil docientos por hora.
M: No digas tonterías, bobo- sonreí- Aquí el único perfecto eres tu- dije mordiéndome el labio inferior- Tu madre te trajo al mundo mas bello de lo normal.
J: ¡Oh! ¿Es una declaración de amor?- dijo tímido y con una sonrisa.
M: Pareces tonto, Just- el frunció el ceño, sin comprender, y yo reí- Sabes de sobra que te quiero mucho y no hace falta que te lo diga a cada momento.
J: Entonces...- dijo dudoso- ¿Por qué no quieres salir conmigo?- dijo curioso, como si fuese un niño pequeño. Yo reí ante su reacción.
M: Ese es el problema- me miró ansioso por conocer mi respuesta- No sé... Yo si que quiero, pero todo es tan extraño...- suspiré- No quiero ser odiada ni que se hable de mí- él sonrió- Solo quiero ser feliz.
J: ¿Y conmigo no lo eres?
M: Mucho.
J: Entonces no hay excusa. No hay cosa que desee mas que estar contigo.
Empecé a plantearme que me estaba siendo sincero. Que de verdad le importaba y que no era solo una chica mas. Las dudas mareaban mi mente...
M: Si fuera todo tan fácil- murmuré.
J: Y lo es. Por una vez piensa en ti misma y no el los demás- sonreí- Bueno, y en mi también- rió- ¡Arriésgate!
M: Lo haré- dije convencida.
J: ¿Eso es un si?- pregunto nervioso.
M: ¡Justin! ¿Esa es la manera de pedírmelo?- dije de broma-
J: Tienes razón- reímos.
M: Era broma, Just.
J: ¡No! No digas nada- yo fruncí el ceño- Mañana por la noche tienes una cita- iba a responderla- Y... ¡Shhh! No puedes decir que no.
Los dos reímos, y es que estar junto a él era especial aunque estuviéramos en un bosque sin agua ni comida. La manera en que me convencía y no me deja protestar me enamoraba mas y mas y mas...
[...]
Estábamos en una cafetería comiéndonos unos helado. Estaba bastante lleno, pero a nadie parecía importarle que Justin se encontrara ahí.
J: ¡Shawty! Nos están fotografiando.
M: ¿Quien?- dije ojeando la cafetería.
J: Paparazzis. Están en la cera de enfrente y creo que nos han seguido desde el restaurante- dijo señalando la cera de enfrente con un movimiento de cabeza, la cual podía observar perfectamente desde donde estaba sentada.
M: ¡Que pesadilla!- dije en un susurró, a lo que él rió.
J: ¡Déjalos, babe! Ellos hacen su trabajo.
Y, efectivamente, cuando salimos de la cafetería una nube de paparazzis nos rodearon rápidamente. Justin cogió mi mano y empezamos a caminar. Ellos empezaron con las preguntas estúpidas de siempre y, de pronto, Justin paró y respondió.
"Ellas es Marie, ya la conocéis. Es de España y aparte de ser mi bailarina es una gran amiga. Solo pido un poco de respeto porque ella no es famosa. Así que ahora, si me permitís, queremos irnos tranquilamente. Ya he respondido. Gracias y adiós."
Y salimos de ahí, con las voces de los paparazzis preguntando, aunque ahora no nos perseguían. Estos paparazzis eran incansables.
**
Fin del maratón.
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