J:
Contigo es imposible que haga frió, Shawty- rió sombre mi oreja lo
que provocó que me estremeciera.
M: ¿Y eso?- fruncí el
ceño.
J: Deja que te bese y te lo demuestro.
Sin decir ni una sola palabra más, lo bese yo misma, comprobando que cuando alguien te gusta, haces lo imposible por rozarle, besarle o aunque sea mirarlo el mayor tiempo posible.
Sin decir ni una sola palabra más, lo bese yo misma, comprobando que cuando alguien te gusta, haces lo imposible por rozarle, besarle o aunque sea mirarlo el mayor tiempo posible.
___________________Capitulo 38___________________
- Narra Marie-
J: Te ves muy sexy- dijo en un susurro después de haber probado esos labios que me llevaban a la locura.
M: ¿Lo dices por compromiso?- dije levantando la ceja.
J: ¿Alguna vez te he dicho algo por compromiso?
M: No lo sé, Bieber. No puedo saberlo.
J: ¿No confías en mi palabra?- alcé los hombros- ¿En serio?- yo reí- ¿Tu sabes que la base de una pareja es la confianza?- dijo con picardía mientras se acercaba peligrosamente.
M: ¿Somos pareja?- dije con una sonrisa.
Él paró un instante y luego se acercó mas a mí. A centímetros de mi boca, rió y seguidamente.
J: ¿Quieres ser mi novia y por tanto hacerme feliz día tras día, señorita Dremer?- dijo rozando sus labios contra los míos.
M: ¿Promete hacerme feliz de la misma manera, señorito Bieber?- dije con el mismo tono que el había utilizado anteriormente.
J: No- yo abrí los ojos sin comprender- Prometo hacerte mucho mas feliz de lo que nunca has sido.
Clic, clac. Y de pronto ocurre, algo se acciona, y ese algo hace que mi corazón rebote dentro de mí, que mi sonrisa sea mas grande aún estando con la boca cerrada y también que las ganas de tenerlo cerca vayan aumentando a dos mil por hora. Y aunque no entiendo mi cuerpo, mis sentimientos, mis impulsos, sé que todo es por amor. Sé que sonrió como una tonta porque él me sigue poniendo nerviosa. Sé que digo cosas sin sentido porque quiero que él sepa que estoy junto a él. Y también sé que me cruzo con su mirada porque me paso el día buscándolo. Simplemente, sé que lo quiero y que quiero hacerlo feliz tanto como él me hace feliz a mí.
J: No me has respondido- dijo aún con una sonrisa.
M: ¿Hace falta?- pregunto un segundo antes de juntar mis labios con los suyos ferozmente.
Él ríe, y una vez más, me enamora. Coge mi cintura y la acerca a su abdomen. Yo sin pensármelo dos veces rodeo mis piernas en su cintura, quitando el poco espacio que quedaba libre. Entre nosotros no corre el agua, y entre mis labios y los suyos no pasa el aire. Me siento flotando, en una nube. Su mano recorre mi espalda, haciendo que se me erice la piel con el mínimo contacto, y mi mano pasea por su húmedo pelo. Me estremezco con solo sentir su cuerpo. Muerde mi labio inferior cuando intento separarme de él. Es algo grande lo que siento en estos instantes.
M: ¿Me quieres matar?- dije riendo- Necesito respirar, Bieber.
J: ¡Oh! Lo siento- dice riéndose- No quería separarme de ti.
Y otra vez nuestros labios se encuentran y su lengua pasea recorriendo cada parte de mi boca. Se siente bien, muy bien. Se separa de mí mientras me mira fijamente a los ojos mientras sigue rodeando mi cintura con sus manos.
J: Te ves muy sexy- dijo en un susurro después de haber probado esos labios que me llevaban a la locura.
M: ¿Lo dices por compromiso?- dije levantando la ceja.
J: ¿Alguna vez te he dicho algo por compromiso?
M: No lo sé, Bieber. No puedo saberlo.
J: ¿No confías en mi palabra?- alcé los hombros- ¿En serio?- yo reí- ¿Tu sabes que la base de una pareja es la confianza?- dijo con picardía mientras se acercaba peligrosamente.
M: ¿Somos pareja?- dije con una sonrisa.
Él paró un instante y luego se acercó mas a mí. A centímetros de mi boca, rió y seguidamente.
J: ¿Quieres ser mi novia y por tanto hacerme feliz día tras día, señorita Dremer?- dijo rozando sus labios contra los míos.
M: ¿Promete hacerme feliz de la misma manera, señorito Bieber?- dije con el mismo tono que el había utilizado anteriormente.
J: No- yo abrí los ojos sin comprender- Prometo hacerte mucho mas feliz de lo que nunca has sido.
Clic, clac. Y de pronto ocurre, algo se acciona, y ese algo hace que mi corazón rebote dentro de mí, que mi sonrisa sea mas grande aún estando con la boca cerrada y también que las ganas de tenerlo cerca vayan aumentando a dos mil por hora. Y aunque no entiendo mi cuerpo, mis sentimientos, mis impulsos, sé que todo es por amor. Sé que sonrió como una tonta porque él me sigue poniendo nerviosa. Sé que digo cosas sin sentido porque quiero que él sepa que estoy junto a él. Y también sé que me cruzo con su mirada porque me paso el día buscándolo. Simplemente, sé que lo quiero y que quiero hacerlo feliz tanto como él me hace feliz a mí.
J: No me has respondido- dijo aún con una sonrisa.
M: ¿Hace falta?- pregunto un segundo antes de juntar mis labios con los suyos ferozmente.
Él ríe, y una vez más, me enamora. Coge mi cintura y la acerca a su abdomen. Yo sin pensármelo dos veces rodeo mis piernas en su cintura, quitando el poco espacio que quedaba libre. Entre nosotros no corre el agua, y entre mis labios y los suyos no pasa el aire. Me siento flotando, en una nube. Su mano recorre mi espalda, haciendo que se me erice la piel con el mínimo contacto, y mi mano pasea por su húmedo pelo. Me estremezco con solo sentir su cuerpo. Muerde mi labio inferior cuando intento separarme de él. Es algo grande lo que siento en estos instantes.
M: ¿Me quieres matar?- dije riendo- Necesito respirar, Bieber.
J: ¡Oh! Lo siento- dice riéndose- No quería separarme de ti.
Y otra vez nuestros labios se encuentran y su lengua pasea recorriendo cada parte de mi boca. Se siente bien, muy bien. Se separa de mí mientras me mira fijamente a los ojos mientras sigue rodeando mi cintura con sus manos.
- Narra Justin -
Eran sobre las dos de la noche. Los chicos no habían vuelto todavía, pero sabiendo que estaban de fiesta, ni siquiera los esperaba. Sus ojos verdes estában en frente de los míos, de manera que nos encontrábamos acostados mientras nos mirábamos sin la necesidad de compartir palabras. Ella era mi novia, mi hermosa novia, y aunque aun no me había echo la idea, era la sensación mas jodidamente perfecta que había sentido hasta ese momento..
M: ¿Crees que esto saldrá bien?- dijo con una media sonrisa.
J: Lo deseo con todo mi ser- dije sonriendo ampliamente.
M: No mas que yo- suspiró.
J: ¿Ah, no? No sabes lo que despiertas en mí- ella se acercó para abrazarme y yo le di un beso en la frente- Pero tienes que empezar a dejar tus miedos e inseguridades atrás- dije mirándola.
M: ¡Eh! Que ya no huyo de los paparazzis ni las fans. Es un buen paso- dijo inocentemente y yo reí ante su comentario.
J: Pero mi vida es muy pública y tu tienes que acostumbrarte a pasar de todo lo malo.
M: Entiendo lo que quieres decirme, pero no me puedes pedir que de un día para otro haga como si nada.
J: Shawty, iremos a tu ritmo- nos miramos y reímos por lo mal que había sonado eso- Bueno, tu me entiendes...- dije un poco colorado.
M: ¿Y que harás cuando tengas giras o cuándo te vayas a premios y promociones?
J: ¡Lo ves! Piensas demasiado las cosas- ella frunció el ceño- Tenemos dos meses para conocernos y ver si todo esto funciona bien.
M: Eso no es así-estaba confuso- Tu dentro de una semana te irás a Las Vegas a recoger unos premios. ¿o me equivoco?- no, no se equivocaba, pero yo no era tan tonto de dejarla aquí sin más.
J: No, no te equivocas, pero sabes que esa sería una muy buena ocasión para decirle al mundo que eres mi princesa- ella sonrió.
M: No me engatusarás- dijo con tono de picardía- No estoy echa para los flashes- dijo riendo.
J: Eres un imán para ellos, así que deberías venir- ella suspiró- Quiero que todo el mundo hable de lo guapa que estaba la novia de Justin Bieber.
M: Deja que me lo piense- dijo seguido de un beso corto.
J: No creo que debas pensar mucho. Los billetes están comprados y nos iremos antes de la fecha.
M: Eso no puede ser bueno- dijo con miedo.
Y los dos reímos como dos enamorados. Ella se acomodó rápidamente, poniendo su cabeza sobre mi pecho y cerrando los ojos. Con un bostezo, comprendí que era tarde.
J: Deberías dormir, cariño.
M: Tienes razón- ella se levantó y me miró con su cara adormilada.
J: ¿Donde vas?- dije confunso.
M: ¿A dormir?- dijo con una media sonrisa.
J: ¿No duermes conmigo?
M: ¿Quieres que duerma contigo?- preguntó entusiasmada.
J: ¡Oh no, tonta! Quiero que te vayas lejos- respondí con ironía.
M: Just, es que no me acostumbro a ti- los dos reímos.
Marie aceptó y se acostó a mi lado. Pocos minutos después, yo le tocaba el pelo mientras ella, con una respiración acompasada, dormía plácidamente.
[...]
Las once de la mañana. Abrí los ojos por la luz que entraba por la ventana abierta. De pronto recordé la maravillosa noche que había pasado y sonreí como un tonto.
M: ¿Que te ha echo sonreír?- dijo con voz adormilada.
¡Oh, dios! Ella era en este instante la cosa más dulce, tierna y perfecta que había visto nunca. Era una diosa. Sonrió, esperando mi respuesta.
J: ¿La verdad?- asintió confundida- Estaba pensando en la noche de ayer.
M: ¿Y eso es bueno?- sonreí y me acerqué para darle un beso virgen, sin lengua.
J: ¿Tu que crees?- le pregunté después de separarme de sus labios.
Ella se acurrucó junto a mí, formando así un puzzle. Estar así era algo tan mágico que no quería mover ni un solo musculo.
J: ¿Eres feliz?
M: ¿No lo ves?- dijo sonriendo- Ayer fue una noche mágica y una de las mejores de mi vida, sin duda.
J: ¿Se lo decimos a los chicos?- ella me miró rápidamente- Ellos nunca dirán nada. Además, quiero decírselo a mi madre, ella debe saberlo.
M: ¿Tu madre?- dijo con la boca abierta- Yo... Esto... ¿Le gustará esto?
J: Marie- dije con una sonrisa- Ella te adora- agachó la cabeza y sus mejillas tornaron en un tono rojizo.
M: Está bien, díselo a tu madre- yo lo miré con cara de súplica- Y también a los chicos- añadió con una sonrisa al ver mi expresión.
Yo se lo agradecí con un beso en los labios y los dos sonreímos.
Salí de la cama y me metí en la ducha rápidamente ante la atenta y divertida mirada de Marie. Me moría de ganas de ver las caras de Ryan y Chris cuando se enterasen de las nuevas noticias, y sobre todo, quería oír lo que me tenían que decir.
Terminamos de vestirnos y bajamos las escaleras hasta el salón. Allí estaban los chicos mirando la televisión mientras desayunaban.
Eran sobre las dos de la noche. Los chicos no habían vuelto todavía, pero sabiendo que estaban de fiesta, ni siquiera los esperaba. Sus ojos verdes estában en frente de los míos, de manera que nos encontrábamos acostados mientras nos mirábamos sin la necesidad de compartir palabras. Ella era mi novia, mi hermosa novia, y aunque aun no me había echo la idea, era la sensación mas jodidamente perfecta que había sentido hasta ese momento..
M: ¿Crees que esto saldrá bien?- dijo con una media sonrisa.
J: Lo deseo con todo mi ser- dije sonriendo ampliamente.
M: No mas que yo- suspiró.
J: ¿Ah, no? No sabes lo que despiertas en mí- ella se acercó para abrazarme y yo le di un beso en la frente- Pero tienes que empezar a dejar tus miedos e inseguridades atrás- dije mirándola.
M: ¡Eh! Que ya no huyo de los paparazzis ni las fans. Es un buen paso- dijo inocentemente y yo reí ante su comentario.
J: Pero mi vida es muy pública y tu tienes que acostumbrarte a pasar de todo lo malo.
M: Entiendo lo que quieres decirme, pero no me puedes pedir que de un día para otro haga como si nada.
J: Shawty, iremos a tu ritmo- nos miramos y reímos por lo mal que había sonado eso- Bueno, tu me entiendes...- dije un poco colorado.
M: ¿Y que harás cuando tengas giras o cuándo te vayas a premios y promociones?
J: ¡Lo ves! Piensas demasiado las cosas- ella frunció el ceño- Tenemos dos meses para conocernos y ver si todo esto funciona bien.
M: Eso no es así-estaba confuso- Tu dentro de una semana te irás a Las Vegas a recoger unos premios. ¿o me equivoco?- no, no se equivocaba, pero yo no era tan tonto de dejarla aquí sin más.
J: No, no te equivocas, pero sabes que esa sería una muy buena ocasión para decirle al mundo que eres mi princesa- ella sonrió.
M: No me engatusarás- dijo con tono de picardía- No estoy echa para los flashes- dijo riendo.
J: Eres un imán para ellos, así que deberías venir- ella suspiró- Quiero que todo el mundo hable de lo guapa que estaba la novia de Justin Bieber.
M: Deja que me lo piense- dijo seguido de un beso corto.
J: No creo que debas pensar mucho. Los billetes están comprados y nos iremos antes de la fecha.
M: Eso no puede ser bueno- dijo con miedo.
Y los dos reímos como dos enamorados. Ella se acomodó rápidamente, poniendo su cabeza sobre mi pecho y cerrando los ojos. Con un bostezo, comprendí que era tarde.
J: Deberías dormir, cariño.
M: Tienes razón- ella se levantó y me miró con su cara adormilada.
J: ¿Donde vas?- dije confunso.
M: ¿A dormir?- dijo con una media sonrisa.
J: ¿No duermes conmigo?
M: ¿Quieres que duerma contigo?- preguntó entusiasmada.
J: ¡Oh no, tonta! Quiero que te vayas lejos- respondí con ironía.
M: Just, es que no me acostumbro a ti- los dos reímos.
Marie aceptó y se acostó a mi lado. Pocos minutos después, yo le tocaba el pelo mientras ella, con una respiración acompasada, dormía plácidamente.
[...]
Las once de la mañana. Abrí los ojos por la luz que entraba por la ventana abierta. De pronto recordé la maravillosa noche que había pasado y sonreí como un tonto.
M: ¿Que te ha echo sonreír?- dijo con voz adormilada.
¡Oh, dios! Ella era en este instante la cosa más dulce, tierna y perfecta que había visto nunca. Era una diosa. Sonrió, esperando mi respuesta.
J: ¿La verdad?- asintió confundida- Estaba pensando en la noche de ayer.
M: ¿Y eso es bueno?- sonreí y me acerqué para darle un beso virgen, sin lengua.
J: ¿Tu que crees?- le pregunté después de separarme de sus labios.
Ella se acurrucó junto a mí, formando así un puzzle. Estar así era algo tan mágico que no quería mover ni un solo musculo.
J: ¿Eres feliz?
M: ¿No lo ves?- dijo sonriendo- Ayer fue una noche mágica y una de las mejores de mi vida, sin duda.
J: ¿Se lo decimos a los chicos?- ella me miró rápidamente- Ellos nunca dirán nada. Además, quiero decírselo a mi madre, ella debe saberlo.
M: ¿Tu madre?- dijo con la boca abierta- Yo... Esto... ¿Le gustará esto?
J: Marie- dije con una sonrisa- Ella te adora- agachó la cabeza y sus mejillas tornaron en un tono rojizo.
M: Está bien, díselo a tu madre- yo lo miré con cara de súplica- Y también a los chicos- añadió con una sonrisa al ver mi expresión.
Yo se lo agradecí con un beso en los labios y los dos sonreímos.
Salí de la cama y me metí en la ducha rápidamente ante la atenta y divertida mirada de Marie. Me moría de ganas de ver las caras de Ryan y Chris cuando se enterasen de las nuevas noticias, y sobre todo, quería oír lo que me tenían que decir.
Terminamos de vestirnos y bajamos las escaleras hasta el salón. Allí estaban los chicos mirando la televisión mientras desayunaban.
******
Si te gusta dale RT a este tweet: link.
O tambien puedes comentar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario